Redacción BLes– El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, finalmente nominó este sábado por la tarde a la jueza conservadora, Amy Coney Barrett, para ocupar la vacante que dejó el fallecimiento de Ruth Bader Ginsburg en la Corte Suprema. Ahora comienza un tenso proceso en el senado que finalmente tendrá la última palabra sobre la confirmación de Barret en la Corte. 

De confirmarse la elección de Barrett en el Senado, implicaría un cambio de rumbo histórico en la Corte Suprema de los Estados Unidos con un desplazamiento significativo hacia la derecha conservadora. 

“Hoy es un honor para mí nominar a una de las mentes legales más brillantes y talentosas de nuestra nación a la Corte Suprema”, dijo Trump en el Rose Garden junto a Barrett. “Es una mujer de logros incomparables, intelecto imponente, credenciales excelentes y lealtad inquebrantable a la Constitución – Juez Amy Coney Barrett”, Reportó Fox News.

Amy Barret de 48 años, hoy se desempeña como jueza federal de apelaciones, y en su rol ha demostrado tener una actitud conservadora en temas candentes como el aborto y el control de armas. 

Además, es reconocida por ser una católica devota, lo cual la posicionó muy bien en los círculos conservadores como una heredera ideológica del histórico conservador Antonin Scalia, el difunto juez de la Corte Suprema para quien trabajó como secretaria durante varios años.

Barret, de ser confirmada en el Senado, se convertiría en la sexta magistrada en la corte de nueve miembros nombrada por un presidente republicano, y la tercera del primer mandato de Trump en el cargo. 

En la conferencia de hoy, Barrett dijo que entendía que “esta es una decisión trascendental para un presidente y si el Senado me hace el honor de confirmarme, me comprometo a cumplir con las responsabilidades de este trabajo lo mejor que pueda”.

“Amo a los Estados Unidos y amo la Constitución de los Estados Unidos. Me siento verdaderamente honrada por la perspectiva de servir en la Corte Suprema”, dijo.

Tanto Trump como Barrett rindieron homenaje a Ginsburg, y Trump la describió como un “gigante legal y una pionera de las mujeres”.

En un comunicado oficial de la Casa Blanca se publicó un informe argumentando la decisión de Trump de optar por Barret como la nueva integrante de la Corte Suprema, destacando su impecable trayectoria, primero como estudiante y luego como profesional de la justicia.

Según el periódico digital Político, el camino de Barrett para llegar a la Corte viene siendo allanado desde hace por lo menos 25 años, cuando todavía era estudiante de derecho. Su brillantez y claridad de razonamiento desde su juventud hicieron que un grupo de docentes conservadores de la Universidad de Notre Dame, la seleccionaran para participar en una pasantía en la Corte Suprema de Justicia durante un año y luego la reclutaron como estudiante en la Facultad de Derecho.

Barrett no decepcionó a sus mentores, se graduó con honores y rápidamente comenzó a trabajar como secretaria con el juez Laurence Silberman en la corte de apelaciones de DC. Al año siguiente, con el apoyo de sus antiguos profesores, comenzó a trabajar como secretaria del Juez Antonin Scalia en la Corte Suprema.

Una fuente familiarizada con el proceso le dijo a Fox News que el 12 de octubre es la fecha límite para el inicio de las audiencias de confirmación. Esto significa que Barrett podría potencialmente ser confirmada a fin de mes y solo unos días antes de las elecciones.

Si bien los demócratas han prometido oponerse a la elección, las matemáticas del Senado no parecen estar a su favor. Los republicanos tienen 53 escaños en el Senado y Barrett solo necesita 50 para ser confirmados, con el vicepresidente Mike Pence actuando como desempate en tal caso.

Andrés Vacca – BLes.com