¿Qué hará el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, después de la divulgación del informe en la ONU que reafirma la existencia de crímenes de lesa humanidad por parte de Nicolás Maduro y sus secuaces? ¿Seguirá negociando y flexibilizando las sanciones al régimen chavista o frenará los acercamientos?.

No parece algo nuevo pero lo es. La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de Naciones Unidas (ONU) presentó en Ginebra un informe donde señala a los funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) del régimen de Nicolás Maduro como presuntos responsables de crímenes de lesa humanidad.

La conclusión deriva de la revisión de 122 casos de víctimas de torturas, violencia sexual y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes perpetrados por agentes de seguridad en las sedes de Boleíta, El Helicoide y en una red de centros de detención clandestinos.

Según la presidenta de la misión de la ONU, Marta Valiña, el chavismo diseñó y desplegó una maquinaria para ejecutar y reprimir a la disidencia y cimentar el control del poder. «Este plan fue orquestado al más alto nivel político encabezado por el presidente Nicolás Maduro y apoyado por otras altas autoridades” afirmó en una audiencia virtual.

Sin efecto

La divulgación del resultado del informe de la ONU coincide con la celebración de la 77 Asamblea de las Naciones Unidas en Nueva York donde está presente una delegación de Maduro pero esta comitiva no se sentirá aludida porque “el informe de la Comisión de verificación de hechos aún no se presenta en el Consejo de Derechos Humanos y no ha sido aprobado en su seno” aclara el abogado experto en internacional Adolfo Salgueiro, en entrevista con PanAm Post.

El jurista desestima que el informe escale al interior de la instancia, porque “en el Consejo de Derechos Humanos hay una insólita realidad con la presencia de países que no tienen nada que ver con su respeto o protección, sino al contrario, son de los más violadores y si el informe pasa a debate, de los 195 países que lo conforman, sólo 50 condenan a Maduro mientras los demás se abstienen o votan en contra”.

Impacto mediático

Con la disparidad de posiciones en el Consejo de DDHH de la ONU, “el resultado impacta mediáticamente pero en términos prácticos aún no va a generar consecuencias para Maduro sobre todo cuando Venezuela ya está sancionada por todos lados” indica Salgueiro.

Sin embargo, la contundencia del documento pesará al régimen de Nicolás Maduro considerando que “todo lo que arroja el informe fue comprobado in situ, los delegados estuvieron el terreno. Eso Maduro no podrán ocultarlo ni negarlo. La delegación no llegó a Venezuela escondida, llegó con la aceptación y la facilitación de Maduro durante la gestión de la excomisionada Michelle Bachelet”, apunta el abogado.

Washington en problemas

¿Qué hará el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, después de la divulgación del informe? ¿Seguirá negociando y flexibilizando las sanciones al régimen de Maduro o frenará los acercamientos?

“Si Biden considera que tiene que hacer algún acercamiento con Venezuela no por principios sino por la necesidad de liberar a los rehenes y conseguir resolver un poco el problema petrolero probablemente lo hará pero obviamente el Congreso lo cuestionará” responde el abogado.

Bob Menéndez, presidente de la comisión de política exterior del Senado y parte de la bancada demócrata ya alzó la voz en contra de la diplomacia del mandatario.  “No hay que acudir a un dictador” le ha recordado más de una vez.

La cercanía de las elecciones de medio término con esta agitación favorece a opositores como el senador republicano de Florida, Marco Rubio, quien puede “sacar mucha punta al tema pero el ruido que se puede producir sólo interesa en el sur de Florida y Nueva York porque ni en Kansas ni Oregón importa el tema Venezuela. Es un tema con el que se puede molestar a Biden pero no es el principal, el principal es la inmigración y la inflación”.

Por Gabriela Moreno – Panampost.com