Redacción BLes – El pasado 14 de noviembre, el presidente de Estados Unidos Joe Biden se reunió con el líder del régimen comunista chino Xi Jinping antes de la Cumbre del G20 en Bali. Durante el evento, una periodista norteamericano realizó una pregunta a Biden sobre los derechos humanos en China. Un funcionario del partido comunista chino (PCCh) empujó a la reportera, que perdió el equilibrio y estuvo a punto de caerse al suelo.

Según informaron los medios de comunicación internacionales, la reportera Molly Nagle, productora de ABC News, dijo que alguien la empujó cuando intentó gritar una pregunta sobre los derechos humanos antes de una reunión entre el presidente Joe Biden y el presidente chino Xi Jinping.

La productora de ABC News, Molly Nagle relató que quería plantearle a Biden si planeaba hablar de los derechos humanos en su reunión con Xi en Bali, Indonesia, en su primera reunión bilateral en persona desde que Biden asumió como presidente.

“Pero un miembro del grupo chino me tiró de la mochila hacia atrás mientras gritaba”, escribió en su reporte para los periodistas.

“Tropecé hacia atrás y luego me empujaron hacia la puerta, haciéndome perder el equilibrio, aunque no me caí”, dijo.

Dos miembros del personal de la Casa Blanca intervinieron en ese momento y le dijeron a ese funcionario de la delegación china que no tocara a la reportera.

Nagle dijo que una taquígrafa de la Casa Blanca, que estaba cerca, le dijo al hombre, que llevaba una máscara blanca con una bandera china, que no la tocara. Otro miembro del personal de la Casa Blanca también se acercó y le dijo al hombre que tampoco la tocara.

La periodista formaba parte de un grupo de reporteros seleccionados para cubrir los eventos de la Casa Blanca, el cual transmite la noticias al resto de los periodistas.

La cadena ABC News no ha realizado comentarios al respecto.

Periodistas y derechos humanos: dos objetivos de persecución del partido comunista chino

Es llamativo que un funcionario del PCCh se atreva a un comportamiento agresivo en Occidente frente a una periodista norteamericana. Sin embargo, en China, el PCCh no permite la libertad de prensa y persigue a periodistas, además, el discurso de los ciudadanos en Internet está completamente controlado, los derechos humanos, la libertad religiosa, e información sobre la pandemia que no provenga de los medios estatales, están prohibidos y sujetos a sanciones.

Desde 2020, y con la pandemia asolando al mundo, varios periodistas chinos informaban sobre la situación real del virus en China a través de medios alternativos. Algunos de los videos informativos cruzaron la barrera de la censura china y se viralizaron en las redes sociales, como Twitter y Facebook.

Estos periodistas sabían que arriesgaban sus vidas informando a la gente. Amnistía Internacional informó que una periodista china que mostraba la verdad de la pandemia en China a través de su blog fue encarcelada por el régimen comunista chino desde mayo de 2020.

La periodista, de nombre Zhang Zhan, fue a Wuhan para investigar lo que pasó durante el primer brote de covid-19 y brindó actualizaciones vitales sobre lo que estaba sucediendo y reveló cómo los funcionarios del gobierno chino habían detenido a reporteros independientes y hostigado a las familias de los pacientes con COVID-19.

En diciembre del 2020, el PCCh la sentenció a cuatro años de prisión por informar sobre la pandemia a través de las redes sociales en China. Zhang comenzó una huelga de hambre para protestar por la privación ilegítima de su libertad. El 31 de julio de 2021, Amnistía Internacional informó que la periodista estaba recibiendo atención médica por su estado de desnutrición y que pesaba menos de 40 kilos.

A finales del 2021, la ONU exigió al régimen comunista chino que liberara “inmediatamente” a la periodista.

“Instamos a las autoridades chinas a examinar la liberación inmediata de Zhang, aunque sea por razones humanitarias, y a poner a su disposición una ayuda médica urgente, respetando su voluntad y su dignidad”, declaró la portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Marta Hurtado.

La presión de la ONU al parecer no ha funcionado. Ha pasado un año de la declaración de la portavoz de Marta Hurtado, y la periodista continúa encarcelada. Amnistía Internacional todavía sigue trabajando para la liberación de la periodista.

La censura del PCCh al periodismo sigue ampliándose en el mundo

La influencia del PCCh en el mundo sobre el periodismo occidental no tiene mucha publicidad en los medios internacionales. Recientemente, un reconocido medio de comunicación de Hong Kong estuvo en la mira del PCCh por una investigación de los derechos humanos en Xinjiang.

South China Morning Post (SCMP), un periódico de más de 100 años fundado en Hong Kong, es uno de los medios con más confianza de los lectores en la región.

El periodista Peter Langan, que fue editor para SCMP, lideró un equipo para investigar la situación de Xinjiang en 2021, enfocado en la planificación familiar y la reproducción de la etnia uigur. La investigación pretendía demostrar que la situación de los derechos humanos en Xinjiang constituye la definición de “genocidio de grupos objetivo” de la ONU.

Langan dijo en un evento en octubre de este año, organizado por Foreign Correspondents’ Club of Japan, que “el informe de investigación específico analizó la situación de los derechos humanos desde diferentes perspectivas, en particular el control de la natalidad en Xinjiang, y si constituye un “genocidio” según la definición de las Naciones Unidas”.

El informe estaba listo para publicarse en tres segmentos, sin embargo, la dirección de SCMP rechazó completamente su publicación. Para Peter Lang, el rechazo ocurrió por la influencia del PCCh sobre SCMP, ya que el reporte informaba sobre las consecuencias de la política de natalidad del PCCh sobre la población uigur.

Lang dijo que “de ninguna manera iban a publicar esta historia sobre Xinjiang y la crítica que implicaba al Partido Comunista de China”.

El periodista señaló que es cada vez más difícil reportar sobre China, “no es lo ideal, por eso, en los últimos dos años, más periodistas han optado por abandonar China y establecerse en Taipei”, agregó.

 

Gabriela Serrentino – BLes.com