El 12 de noviembre del 2022, Liu Aocheng, un joven de 14 años, de 1,70 cm de altura y con un poco de sobrepeso, bajó las escaleras de su casa de la ciudad de Wuhan para tirar la basura a pedido de su madre. Eran las 8:30 hs. Liu no tomó su teléfono móvil ni su billetera.

El joven nunca regresó a su casa.

La familia de Liu  emitió un aviso de persona desaparecida. Ahora todos sus miembros han dejado su trabajo para organizar y comenzar su búsqueda.

En las últimas semanas, los medios reportaron la desaparición de más de una docena de jóvenes en toda China.

Sin embargo, esto ha estado sucediendo durante varios años.

En el año 2017, la extraña desaparición de al menos 30 estudiantes universitarios en Wuhan llamó mucho la atención.

En septiembre del mismo año, Yang Zili, exinvestigador del Instituto Chuanzhixing de Investigación Social y Económica de Beijing, realizó una investigación sobre los estudiantes universitarios desaparecidos en Wuhan. También ayudó a establecer un grupo de WeChat para mantener comunicación con los padres de las víctimas y trabajo con abogados y periodistas para esclarecer los casos.

La policía de Wuhan reaccionó rápidamente…arrestando a Zili. Su empresa, para evitar problemas, lo despidió de su puesto.

 Durante una entrevista con The Epoch Times, Yang Zili dijo encontrar algunos patrones que se repetían en la investigación.  Los desaparecidos son en general estudiantes universitarios varones y ocasionalmente hay muy pocas estudiantes universitarias. También encontró que provenían de familias ordinarias y no  de alto rango. Luego agregó:

“En un sentido ligero, el caso no se puede resolver; en un sentido serio, si hay alguna conspiración aquí, como el trasplante de órganos, ¿no pueden las bandas criminales confabularse con estos hospitales?”

La lista proporcionada en el 2020 por el padre de uno de los jóvenes desaparecidos al The Epoch Times, muestra que al menos 372 estudiantes en Wuhan sufrieron el mismo destino, hasta ese momento.

Parece un tema que las autoridades no quieren sacar a la luz, y tratan de mantener lo más alejado posible de la opinión pública.

Un reportero de Tencent en Wuhan fue arrestado por informar sobre las desapariciones, mientras que la cadena oficial CCTV se ocupó de desacreditarlo, diciendo que difundió rumores.

 Yang Zili dijo: “Los resultados de la investigación demostraron que lo que dijo era cierto, y solo hizo clic en algunas cosas, pero no las amplió. Lo que dijo era cierto, y Wuhan lo obligó a ponerse de pie”.

La desaparición de jóvenes ha aumentado considerablemente en estos últimos meses y ha alarmado a la población china, que busca respuestas en las autoridades, a las que juzgan incompetentes, negligentes, o peor aún, cómplices. 

La preocupación por estos casos se nota en las redes sociales, que muestran varias teorías sobre lo que está ocurriendo; sin embargo, una idea aparece como la más probable, el secuestro para la extracción de órganos. Usuarios en Twitter dijeron: 

 “Debería tener algo que ver con los trasplantes de órganos. ¡Da mucho miedo pensar en las noticias sobre la enfermedad crítica de Jiang Zemin y la desaparición del niño durante este período de tiempo!”.

“¿Alguna vez te has preguntado por qué esos funcionarios retirados de los bandidos comunistas viven tanto? ¿No les fallan los órganos? ¿Cómo pueden vivir mucho y sanos después de ser funcionarios durante tantos años? Pensar con cuidado es fantástico”.

“La sustracción de órganos comenzó a partir de Falun Gong. Ahora puede que no haya suficientes órganos, y es demasiado rentable. La hoz se ha extendido a los puerros ordinarios, desde estudiantes universitarios desaparecidos hasta muertes inexplicables y jóvenes desaparecidos”.

¿Son solo rumores empujados por el descontento? Se conocen casos en muchos países del mundo que vinculan la sustracción forzada de órganos con el crimen organizado.

¿Por qué la gente llegó al extremo de asociarlo con el régimen chino?

Falun Dafa

Desde inicios del año 2000, el número de trasplantes de órganos en China creció vertiginosamente. Los trasplantes de hígado se multiplicaron 10 veces en ese año, y en 2005 saltó a 30 veces más que los realizados en 1999. Al boom de los trasplantes le siguió una carrera para construir y adaptar nuevas instalaciones que permitieran recibir la gran demanda, no solo interna, sino de pacientes venidos desde el extranjero. Las páginas web de las clínicas anunciaban los precios de las intervenciones quirúrgicas según el órgano requerido y un tiempo de espera que variaba de entre unos pocos meses, hasta semanas o días, incluso se registró una intervención de emergencia con una espera de solo 4 horas. 

Esto alarmó a la comunidad médica mundial, que consideró imposible cubrir la demanda y en tan corto tiempo, sin siquiera un sistema de donación de órganos. ¿Quienes eran los donantes?

Falun Dafa (Falun Gong), es una disciplina de automejoramiento con fuertes raíces en la cultura china que alcanzó gran popularidad en los años 90. Sus increíbles efectos curativos y sus enseñanzas morales atrajeron a cerca de 100 millones de personas, lo que lo convirtió en el movimiento espiritual más destacado de los últimos tiempos. Sin embargo, Jiang Zemin, ex secretario general del PCCh, lo consideró una amenaza por su popularidad y sus enseñanzas opuestas al ateísmo comunista, iniciando en 1999 una brutal persecución contra sus practicantes. Pronto las prisiones, los campos de trabajo forzado, los hospitales psiquiátricos y las cárceles clandestinas se llenaron con su gente.

Investigadores y expertos de todo el mundo concluyeron que el régimen chino está utilizando su red de centros de detención como un banco de dadores vivos de órganos, en su mayoría practicantes de Falun Dafa. Los prisioneros son examinados para determinar la compatibilidad con los pacientes, y luego son asesinados para extraer sus órganos. El auge de la industria del trasplante coincide con el comienzo de la persecución a Falun Dafa.

La información sobre este suceso está fuertemente censurada por el PCCh, sin embargo, gracias a la campaña llevada a cabo por los practicantes, tanto el pueblo chino como la gente en el mundo ahora conocen hasta dónde son capaces de llegar uno de los más brutales regímenes de la historia. 

Lamentablemente, esta vez los rumores sí podrían  ser ciertos.