Redacción BLes- Tras el lanzamiento del cohete Long March B5, del Partido Comunista Chino (PCCh), la comunidad internacional se puso alerta por la falta de información sobre la trayectoria de los restos del cohete, que al ingresar a la tierra pudo causar graves daños económicos e incluso poner en peligro la vida humana. 

El cohete chino con un peso estimado de 25 toneladas bajó sin control a una velocidad de 28,000 km/h, lo que demuestra que su caída pudo ser fatal para cualquier región poblada del mundo.

De acuerdo a informes, el Long March B5 despegó el 24 de julio del módulo de la estación espacial china, experimental Wentian y explotó haciendo que los escombros se dispersaran por la órbita espacial. Al parecer, la tecnología aeroespacial del PCCh no ha logrado mejorar la calidad de sus equipos espaciales e incurrió, nuevamente, en la falta del control y responsabilidad de los mismos.

Otra vez el comportamiento del PCCh entra en polémica. Según el astrofísico de Harvard, Jonathan McDowell: “Ningún otro país dejará estos objetos de 20 toneladas en órbita y los utilizará de manera descontrolada. [Porque] esos objetos vuelven a ingresar en la atmósfera”.

Bill Nelson, un funcionario superior de la NASA, también criticó al PCCh por no informar al mundo sobre el lugar donde caerían los desechos del cohete, él dijo: “Los países con tecnología espacial tienen la responsabilidad de garantizar que cuando los objetos espaciales vuelvan a caer a la Tierra, se minimicen los riesgos para las personas y las propiedades en tierra, y se maximicen las operaciones relacionadas y la transparencia de la información”.

Este es el tercer lanzamiento en tres años desde que el PCCh comenzó su estación espacial y la tercera vez que reincide en no anticipar el peligro inminente y su falla en el control de los restos del Long March B5.

En 2020, después de su primer lanzamiento, el Long March tuvo problemas con un propulsor y volvió a entrar en la atmósfera y se estrelló contra una aldea en el interior de Côte d’Ivoire, África, causando daños a muchos edificios, incluido un edificio de 12 metros.

En 2021, tras su lanzamiento, los desechos del cohete se estrellaron en el Océano Índico, cerca de las Maldivas. Sin embargo, la agencia de noticias CCTV se encargó de desinformar sobre lo sucedido y explicó que los restos del Long March se quemaron al ingresar a la capa atmosférica, antes de caer al mar.

Según la estación espacial china, los restos del cohete deberían haber caído frente a la costa suroeste del atolón Dhaalu, en el suroeste de las Maldivas. El atolón Dhaalu es una de las islas turísticas más conocidas de Maldivas.

Los especialistas en industria aeroespacial sostienen que la gran mayoría de los cohetes en el mundo son cohetes de dos secciones. La primera sección es la de mayor volumen que al llegar a la atmósfera cae al océano o a la tierra. Pero, el Long March 5 B tiene solo una sección, que después de empujar los restos permanecen en la órbita y se desplazarán. Por lo general, la estación espacial debería poder guiar estos objetos grandes para que se estrellen en el océano, en lugar de dejar que los restos deriven en órbita.

Expertos aseguran que no es difícil guiar el choque de un cohete, el PCCh podría hacerlo, pero aparentemente, no lo hace. Si se trata de un riesgo que puede evitarse y el PCCh no asume esa responsabilidad ¿Cuáles son sus intenciones?

Restos del cohete Long March B5 caen a 1400 km de Taiwán

En un contexto, de entrenamientos del Ejército Popular de Liberación (EPL) con armas de fuego, muy cerca de la isla de Taiwán, el 31 de julio, los restos del cohete Long March 5B finalmente cayeron, pero a solo unos 1400 km de la isla asiática amenazada de invasión por China desde hace años. 

Posteriormente, a la caída el proyecto espacial del PCCh, El régimen chino publicó en su sitio web oficial que los restos del Long March 5B cayeron en las aguas circundantes a 119,0° de longitud este y 9,1° de latitud norte alrededor de las 0:55 del 31, hora de Beijing, no muy lejos de la isla de Palawan en Filipinas, a solo unos 1400 km del sur de Taiwán. 

El PCCh explicó que su entrenamiento militar se realizaba como una advertencia a Estados Unidos por la  visita de Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos a la Isla de Taiwán.

Entonces, es posible que la caída del Long March 5B pudo ser guiada a Taiwán, aunque sin lograr su objetivo y por esta razón el PCCh no informó sobre la trayectoria de los escombros del cohete.

Cada día aumenta, la tensión y las amenazas de invasión de China a Taiwan.

¿Por qué el PCCh está interesado en la industria aeroespacial?

El silencio del PCCh sobre sus planes estratégicos en el espacio del universo, preocupa a la comunidad internacional debido a que hasta el momento no ha actuado responsablemente con la seguridad de sus equipos y el lanzamiento de sus cohetes.

De acuerdo a expertos en seguridad, el programa espacial del régimen chino es una amenaza militar directa para Estados Unidos y el mundo.

Desde el inicio de su actividad aeroespacial, el PCCh demostró que está dispuesto a superar a Estados Unidos y Rusia. Por ejemplo, manifestó que llevaría a cabo más de  40 lanzamientos al espacio este año. 

Actualmente, el PCCh continúa construyendo su propia estación espacial y realizando sus lanzamientos fuera de las leyes de seguridad y sin asumir los riesgos que implica para la seguridad del mundo, aparentemente sus ambiciones van más allá de solo competir, sino que su objetivo fundamental es apropiarse de la Luna e incluso de Marte.

Por Romina García – BLes.com