El régimen de Xi Jinping busca la condecoración internacional en medio de las sospechas de que el COVID-19 salió de ese laboratorio. Una manera de pasar la página a pesar los millones de muertos que ha dejado el coronavirus

No, no es broma. El laboratorio más polémico del mundo podría optar por el Premio Nobel de Medicina. El régimen chino, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, hizo la petición a pesar de la polémica y la exigencia de la comunidad científica para investigar más a fondo los orígenes del COVID-19.

El Instituto de Virología de Wuhan está en el ojo del huracán porque de sus instalaciones pudo haber salido el letal virus que tiene al mundo en cuarentena desde el año pasado, una teoría que está bajo análisis. El régimen chino lo dejó claro en la reciente Asamblea Mundial de la Salud, para ellos «se ha completado» la investigación sobre los orígenes del virus en su país.

En estas ansias por pasar la página, el régimen chino propone esta condecoración internacional para los científicos que trabajan allí. Pero más curioso resulta que el laboratorio ya fue nominado para el premio al Logro de Ciencia y Tecnología Sobresaliente 2021 de la Academia de Ciencias de China (CAS).

«El premio se otorga principalmente a personas o grupos de investigación que hayan logrado o demostrado logros significativos en los últimos cinco años», se lee en la nota del medio estatal Global Times. La «mujer murciélago» Shi Zhengli y el director del Laboratorio Nacional de Bioseguridad de Wuhan, Yuan Zhiming, fueron nominados como «contribuyentes destacados».

Un secreto clasificado

El Partido Comunista de China (PCCh) ha defendido a capa y espada la posición del régimen de no permitir más investigaciones. La Organización Mundial de la Salud (OMS) envió a una comisión de expertos a inicios de año que no llegó al fondo del problema y en el horizonte tampoco se avizora una segunda visita.

Pero la opacidad tiene bases, pues no se trata de un plan improvisado. Una revisión de registros públicos y directrices internas del laboratorio hecha por The Washington Post da cuenta de ciertas normativas referidas a la divulgación de información a extranjeros, así como el sellado de informes de investigación durante un período que puede alcanzar las dos décadas.

Según el medio estadounidense, el secreto «puede ayudar a explicar por qué los esfuerzos para confirmar o refutar la teoría de la filtración del laboratorio sobre los orígenes de la pandemia han hecho pocos progresos».

No queda allí. Autoridades chinas instruyen periódicamente a su personal en materia de confidencialidad. Precisamente una de estas sesiones ocurrió luego de una visita al laboratorio en 2018, hecha por funcionarios de salud y ciencia de la Embajada de Estados Unidos en Pekín.

Los funcionarios, según cables enviados a Washington advirtieron sobre temores en los estándares de seguridad del Instituto de Virología de Wuhan.

Las preguntas que debe responder China

Los 90 días que Joe Biden dio a las agencias de inteligencia están en cuenta regresiva. Estas deben investigar si el COVID-19 salió de un laboratorio chino. Ya casi se cumple el primer mes.

En este orden de ideas, recientemente EE. UU. amenazó a China con el «aislamiento» internacional si no colabora en la investigación sobre el origen del virus. El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, mencionó que Biden acordó con los países del G7 apoyar una declaración «diciendo al unísono que China debe permitir una investigación en su territorio».

Si EE. UU. puede realmente garantizar el aislamiento de China, está por verse. Sin embargo, con el tiempo corriendo, Washington está ejerciendo cada vez más presión sobre Xi Jinping.

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Una nota de Bloomberg detalla cuáles son los puntos que deben ser aclarados por China en una nueva investigación:

  • ¿Qué tipo de trabajo se estaba realizando realmente en el Instituto de Virología de Wuhan?
  • Registros médicos de los trabajadores de laboratorio.
  • Más datos sobre los primeros casos.
  • Documentación sobre los mercados húmedos de Wuhan.

El mundo exige respuestas

Como una manera de justificarse, la Academia de Ciencias de China aseguró que su reconocimiento al laboratorio de Wuhan se basa en que «rápidamente» llevó a cabo la identificación de patógenos después del brote de COVID-19. Luego «completó la secuenciación total del genoma del virus y el aislamiento del virus en poco tiempo, confirmó que el virus COVID-19 comparte el mismo receptor funcional que el virus del SARS».

Sin embargo, las críticas al reconocimiento no están enfocadas en lo que hizo el instituto cuando el brote ya se propagaba por todo el mundo, sino lo que pudo haber hecho antes de la pandemia.

La comunidad científica insiste en ejecutar una revisión a fondo del origen del virus. Los principales líderes mundiales hacen la misma petición. Tal parece que China lucha contra gran parte del mundo, por más premios Nobel de Medicina que pida a favor de sus investigaciones.

Oriana Rivas – panampost.com