Redacción BLesSegún acaban de reportar las autoridades del Departamento de Estadísticas y Censo de Hong Kong, unos 113.200 residentes abandonaron el territorio durante los últimos 12 meses, lo que contribuye a una caída total del 1,6 % en su población.

Esta situación marca una continuidad en la tendencia de los hongkoneses en dejar sus raíces y buscar nuevos rumbos en tierras alejadas de la represión y persecución constante del Partido Comunista Chino (PCCh).

A la problemática provocada por el éxodo creciente se le suma una notable disminución en la tasa de natalidad. La ciudad registró 61.600 muertes y 35.100 nacimientos entre mediados de 2021 y mediados de 2022, lo que lleva a una disminución extra de 26.500 personas.

Hong Kong es una antigua colonia británica declarada territorio autónomo desde 1997, aunque nunca dejó de estar tutelada por el régimen comunista chino. Su relativa autonomía le ha permitido desarrollarse y convertirse en uno de los centros financieros más importantes del mundo, manteniendo un crecimiento constante en el bienestar de su población.

¿Pero qué es lo que sucedió durante los últimos años para que gran parte de su población, sobre todo los jóvenes, decidan dejar todo para radicarse en el exterior?

El interrogante no es difícil de responder, basta analizar cuando comenzó el éxodo para comprender de inmediato que coincide con la imposición de la Ley de Seguridad Nacional por parte del PCCh en el año 2020, con la que quebró por completo la relativa independencia que gozaba la isla hasta el momento. 

Tras la aprobación de la nueva Ley el gobierno central de Beijing estableció una oficina de seguridad nacional en Hong Kong, cuya tarea es hacer frente a la “subversión contra el Estado, combatir el terrorismo, el separatismo y las conspiraciones con fuerzas extranjeras”.

El alcance de estas tareas es tan abstracto que en última instancia corresponde a las autoridades determinar subjetivamente a su antojo lo que implica el incumplimiento de estos asuntos, dando libertad irrestricta al régimen para deshacerse de toda oposición o sectores que atenten contra sus intereses.

En el 2020 casi 90.000 residentes abandonaron Hong Kong y la tendencia continúa hasta el día de hoy. Previo a estos descensos en su población, al menos desde el año 2003 en adelante, la población de Hong Kong lejos de descender creció todos los años con una tasa que variaba entre el 0,2% y el 1,1% anual.

Como era de esperar, desde el gobierno minimizaron la situación y lo adjudicaron a la situación pandémica y la coyuntura internacional. Sin embargo los expertos en demografía social aseguran que la situación podría ser alarmante y provocar serias consecuencias en el futuro productivo de la isla.

 

Tres años de reclamos sin respuestas, violencia y éxodo

Hace tres años, alrededor de dos millones de los siete millones de residentes que tiene Hong Kong salieron a las calles para protestar contra el polémico proyecto de ley que permitía que sus residentes fueran extraditados a China Continental para ser juzgados según sus leyes.

La policía intentó sofocar el desorden con métodos represivos provocando interminables situaciones de violencia, detenciones arbitrarias, heridos y fallecidos. En 2020, Hong Kong aprobó finalmente la Ley de Seguridad Nacional que, entre otras cosas, facilitó el castigo de los manifestantes y aumentó el control de Beijing sobre la ciudad. 

Luego comenzó el éxodo de ciudadanos y referentes políticos pro democracia, especialmente luego de que, en 2021, las autoridades chinas proscribieron todos los partidos políticos y censuraran a los medios de comunicación opositores.

Un ejemplo de esta censura se dio cuando el diario pro-democracia anticomunista más popular de Hong Kong, el Apple Daily, cerró sus puertas para siempre, luego de que las autoridades chinas arrestaran a sus principales editores y congelaran los activos de la compañía.

Actualmente, cualquier acción, comentario o publicación en internet de parte de los hongkoneses puede ser considerado un acto de traición, secesión, sedición o subversión hacia el Estado de China y las personas son juzgadas como si fueran chinos.

 

Desequilibrio demográfico y las consecuencias económicas

No solo fueron decenas de miles de personas los que están decidiendo abandonar Hong Kong, también hay miles de empresas que se han desarrollado en la isla y hoy prefieren trasladar su firma a otros lugares del mundo que le garanticen una mayor seguridad, estabilidad y libertad por sobre todas las cosas.

Esto impulsa también una lamentable “fuga de cerebros”, dado que miles de jóvenes profesionales ya no encuentran destino en la ciudad y prefieren probar suerte en el extranjero.

Por una cuestión lógica y natural, los jóvenes son el sector donde toda sociedad deposita las esperanzas de un futuro sustentable y próspero. Cuando por diversos motivos durante la historia los países vieron emigrar a sus jóvenes las consecuencias siempre fueron catastróficas. 

La situación resulta alarmante no solo por los que ya se fueron, sino por los que se espera que se irán en los próximos años si la situación política y social no se modifica. 

Según el resultado de una encuesta publicada el 19 de abril, el 84% de los residentes de Hong Kong están dispuestos a dejar la ciudad para ir a vivir a otros países.

Bartra Wealth Advisors, un servicio de asesoría de inmigración con sede en Hong Kong, realizó el estudio en marzo de 2022 y recopiló los datos de personas mayores de 18 años.

Los resultados confirmaron que el 84% de los encuestados tiene la intención de emigrar, de los cuales el 50% busca un mejor ambiente de vida, el 30% está motivado por una mejor educación para sus hijos y el 20% quiere residir y obtener la ciudadanía extranjera.

 

La crisis demográfica afecta la educación

Entre los miles de ciudadanos jóvenes que están dejando Hong Kong se encuentra una gran cantidad de maestros de escuela y profesores universitarios, un sector que por lo general está comprometido con las causas políticas y donde se concentra gran parte de la resistencia anti comunista y por lo tanto son los que más sufren su persecución.

Un número récord de educadores ha optado por renunciar a sus cargos y refugiarse en el exterior, principalmente Singapur, Canadá, Reino Unido y Estados Unidos. Este lamentable éxodo está provocando una fuerte escasez de docentes en las instituciones educativas, lo que ha llevado a las autoridades a contratar a aprendices de la profesión, incluso antes de que se graduaran.

En abril de 2022, la Oficina de Educación de Hong Kong dijo que 5270 maestros de jardines de infancia, escuelas primarias, secundarias y escuelas especiales renunciaron en 2020-2021, muy por encima de los 3440 entre 2019-2020. Los datos de los últimos 12 meses no se confirmaron aún, pero se espera que continúe la tendencia alcista. 

El presidente del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Hong Kong, Wong Kin-ho, advirtió sobre el alto nivel de renuncias en los últimos dos años académicos, y aseguró que había creado serios problemas de personal en algunas escuelas.

“He oído hablar de una escuela con 67 docentes que perdió 14 maestros en un año, eso es aproximadamente el 20 por ciento de su mano de obra, que es bastante alta”, dijo Wong, quien también es subdirector de una escuela secundaria.

Las consecuencias de una emigración tan grande de la fuerza productiva de un país puede traer consecuencias inimaginables. Por el momento sólo se están comenzando a ver las primeras, pero de continuar la “fuga de cerebros” el futuro para Hong Kong no pareciera ser para nada alentador. 

Andrés Vacca –Redacción BLes