Redacción BLes – El 12 de junio del 2019, miles de ciudadanos proactivos de Hong Kong rodearon el Consejo Legislativo, feudo maoista donde se tejen las políticas represivas del partido comunista chino (PCCh). 

Los ciudadanos de la urbe protestaron  contra la Ordenanza de extradición de los actores pro-democracia que se organizaron para enfrentar la reacción totalitaria del PCCh, y la traición de este partido a los compromisos de Pekín con Reino Unido, tras la entrada en vigor del estatus de: “un país dos sistemas”, luego del cese del mandato inglés.

Puede decirse sin ambages que el movimiento anti-extradición, archienemigo del  PCCh,  reorganizó la vida cívica en la ciudad.

Para Alex Chow Yong-Kang, quién fuera líder estudiantil del movimiento de los paraguas en Hong Kong durante 2014, y ahora, director de la organización con sede en Washington, Hong Kong Democracy Council (HKDC), lo fundamental se centra en  evitar las desapariciones forzadas de  ciudadanos hongkoneses que el PCCh captura y traslada a cárceles secretas.

Chow Yong-Kang comentó: “El capítulo de un país dos sistemas en Hong Kong ha terminado, sin embargo, la comunidad de Hong Kong en el extranjero no se ha rendido por el Hong Kong  que alguna vez conocieron y amaron”.

Este 12 de junio del 2022, a tres años del comienzo del movimiento anti-extradición, el HKDC se dispuso a celebrar la fundación de tan importante espacio cívico y para ello se unieron en línea con Clubhouse. 

El antes, y el después, del movimiento anti-extradición en Hong Kong

Hay 50 organizaciones de derechos humanos en Hong Kong movilizadas en el espacio de la Gran China, entre ellas se hallan  el Partido Demócrata, el Partido Cívico, y la Alianza Socialdemócrata, haciendo vida política dentro del Frente Civil de Derechos Humanos (FDC), cuyo lema es: “construir una China democrática”, estos espacios buscan negociar con el partido comunista  una salida plural, por eso se les llama  pan-democracia, porque figuran entre las opciones que manifiestan democratizar con la participación del PCCh todo el país,  según sus deudos todo depende de la caída del muro Pekín.  

Sin embargo, no todo es color de rosa, los localistas, la facción que se opone a la premisa de una China democrática con participación del PCCh, y que señala al partido comunista por sus crímenes, y que apunta directamente contra el comunismo,  declaran que la hoja de ruta de la pan-democracia es un proyecto irrealizable e imposible.

El movimiento anti nacionalista (localistas) se fundó en 2012, después vinieron en 2014, los representantes del movimiento de los paraguas, que tras su fenecimiento dió paso en 2019, a la “revolución de las bolas de pescado”, y finalmente, se impusó el movimiento anti-extradición como paladin de la libertad y la unificación de toda la lucha cívica en Hong Kong, cuyos principios rectores son: “razón, armonía, paz, y lucha no-violenta”.

La hoja de ruta contra la extradición  ha conseguido aglutinar a casi la mitad de los ciudadanos hongkoneses en la lucha contra el PCCh. Entre sus líderes descuellan, Huang Zhifeng, Zhou Ting, Luo Guancong, Liang Tianqi y Zhang Kunyang.

Para Li Yi, importante reportera en Hong Kong: ”todo sigue igual, la gente todavía no tiene derechos y el gobierno se inclina más hacia el PCCh”. y agrega: “son mayoría en el Consejo Legislativo los demócratas de la facción de la Gran China. En las elecciones desplazan a la facción local, principalmente a los jóvenes, y a menudo calumnian a la facción local como espías  del PCCh”.

Pero también agrega Li Yi en favor del cambio que viene produciéndose: “A pesar que la vieja y la nueva generación de demócratas tienen posiciones diferentes, causando que el campo democrático se divida. Bajo la égida del movimiento anti-extradición,  archienemigo del PCCh, los jóvenes se unen y  luchan contra el poder del partido comunista chino. Después que  el gobierno de Hong Kong propusiera enmendar la Ordenanza sobre delincuentes fugitivos en 2019, los jóvenes ignoraron sus sospechas anteriores y una vez más participaron en la marcha de la FDC y la cooperación pan democrática para luchar contra el PCCh. Todas las escuelas terciarias e incluso, las secundarias, han establecido grupos de preocupación contra la extradición, y surgen  asociaciones chinas contra la extradición”.

Para esta reportera curtida en las luchas anti PCCh, después de las acciones  contra la extradición, “ya no existen divisiones, ya sean divisiones ideológicas, medios de resistencia o divisiones generacionales. Y este tipo de cambio es algo que nunca antes había visto”, insiste la periodista.

La Ley  de Seguridad Nacional (NSL) de Hong Kong coarta la libertad

Para Amnistía Internacional la Ley de Seguridad Nacional (NSL):” ha creado una emergencia de derechos humanos”.

Según el informe del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU) sobre la Ley de Seguridad Nacional (NSL):”los cargos de terrorismo y sedición se están utilizando indebidamente para sofocar el ejercicio de los derechos fundamentales, que están protegidos por el derecho internacional, incluida la libertad de opinión, de expresión, de reunión pacifica y el derecho de participar en los asuntos públicos”, afirmaron los expertos.

Para entender de qué va el movimiento anti-extradición y su importancia en la búsqueda de consensos entre los diversos espacios de la sociedad civil hongkonesa que hasta hace poco pugnaban, y que ahora se reclaman entre sí, hay que tener en cuenta la malvada y terrible NSL del Consejo Legislativo. Por la cual Ley, un ciudadano puede ser secuestrado y trasladado de manera forzada a cárceles secretas sin el debido proceso, asunto muy peligroso en medio de una ola de sustracciones forzadas de órganos vitales a practicantes de Falun Gong para  el gran mercado de trasplantes de órganos del PCCh en China. 

Para Simón Manley, el representante del Reino Unido en Naciones Unidas (ONU)

El informe de la Comisión de Derechos Humanos de esa organización, cuya recomendación insiste en derogar la NSL, significó un tajo en la cerviz del partido comunista chino, y un handicap  para el movimiento anti-extradición.

Simón Manley dijo que:”el informe confirma las preocupaciones de Gran Bretaña sobre Hong Kong, incluido el silenciamiento forzado de la oposición, la condena de los disidentes, y la desaparición de la sociedad civil”.

Esto es  suficiente para que la ONU solicite al gobierno de Hong Kong garantizar el habeas corpus de los disidentes y sus opiniones.

Por su parte. Nabila Masrali, representante de la Unión Europea (UE) emitió una declaración el 28 de julio del 2022 en apoyo al informe del Comité  de Derechos Humanos de ONU sobre Hong Kong, lo que significa que a nivel global también el movimiento anti-extradición goza del consenso necesario, y conduce a alianzas impensadas entre los diferentes actores pro democracia a nivel internacional.

Por José Rangel – BLes.com