Redacción BLes- Joshua Wong, un jóven abogado de 24 años, que lidera la defensa de la autonomía de Hong Kong ante la opresión del Partido Comunista de China (PCCh) instó al mundo a apoyar a su movimiento en la “lucha por la libertad” de Hong Kong.

Wong se presentó el 6 de julio ante el tribunal que lo juzga bajo la acusación de participar en las manifestaciones en defensa de la democracia de su próspera ciudad, y lejos de presentarse abrumado prometió seguir haciendo campaña por la democracia, de acuerdo con Taipei Times. 

“Todavía tenemos que hacer saber al mundo que ahora es el momento de estar con Hong Kong, no pueden ignorar y silenciar la voz del pueblo de Hong Kong. Con la creencia del pueblo de Hong Kong de luchar por la libertad, nunca nos rendiremos a Beijing”, arengó el aguerrido defensor de la autonomía.

El PCCh optó por cortar las alas a los hongkoneses que soñaban con la estabilidad democrática heredada de los británicos en 1997, y promulgó el 1° de julio una drástica ley que prácticamente convierte en delito toda manifestación que se aparte de sus rígidos lineamientos. 

De este modo, la nueva ley prohíbe los actos de subversión, secesión, terrorismo y colusión con fuerzas extranjeras, las opiniones disidentes como los llamamientos a la independencia o la autonomía.

Asimismo, todas las personas que griten consignas, porten banderas o estandartes y que reclamen la independencia del territorio, se convierten en delincuentes aunque no usen la violencia. 

Más grave aún, la represiva ley no admite territorialidad alguna, es decir que cualquier persona en cualquier lugar del mundo podría ser juzgada por casos en el los que se considere que incita al odio contra el PCCh.  

Lógicamente, esta criminalización hasta de las menores expresiones generó una oleada de terror en muchos de los habitantes, al tiempo que impulsaba al exilio a los líderes del movimiento por-democracia quienes pretenden seguir con su campaña desde el exterior.

Muchos países requirieron al régimen chino para que reconsiderara su decisión, pero en vano.

Como gesto de solidaridad, el Reino Unido ofreció la residencia a alrededor de 3 millones de hongkoneses y Australia estudia la posibilidad de recibir a los residentes de la ciudad, bajo circunstancias especiales.

Por su parte, Estados Unidos ha sido un fuerte defensor de la autonomía de la ciudad y en este sentido emitió sanciones contra los bancos o personas que participen en acciones represivas en Hong Kong, además de otras disposiciones despojando al régimen chino de los privilegios que obtenía a través de la ciudad.

Canadá, en el mismo marco, suspendió el convenio de extradición con el PCCh, para brindar mayor seguridad a los hongkoneses que se radicaran en su territorio.

“Utilizar la ley de seguridad nacional para erosionar las libertades fundamentales y crear una atmósfera de coerción y autocensura es una tragedia para Hong Kong”, dijo el Cónsul General de los Estados Unidos en Hong Kong y Macao, Hanscom Smith, quien también resaltó que la prosperidad de Hong Kong se obtuvo gracias a la autonomía que ahora frustra el PCCh. 

La represión que el PCCh descarga contro Hong Kong es un reflejo del imperio del totalitarismo que sufren los 1.400 millones de personas bajo su dominio y de las constantes violaciones a los derechos humanos en su territorio. Esto, unido a los numerosos conflictos internacionales que promueve, llevan a algunos analistas a pronosticar que la declinación del PCCh será inminente en el corto plazo.

José Hermosa- BLes.com