Redacción BLesEl jefe del programa lunar del régimen comunista chino informó que está desarrollando un sistema para abordar las demandas de energía de la futura estación lunar, la cual estaría lista y en funcionamiento a partir del 2028.

Wu Weiren, la máxima autoridad del megaproyecto que incluye nada menos que una base fija en la luna, dijo en diálogo con la emisora estatal china CCTV el lunes:

“Ahora estamos desarrollando un nuevo sistema que utiliza energía nuclear para abordar las demandas de energía de alta potencia a largo plazo de la estación lunar”.

No informó mayores detalles técnicos, pero sí dio a entender que el reactor nuclear ya está en construcción, y según se supo el mismo podría generar 1 megavatio de electricidad, lo que permitiría alimentar a cientos de hogares durante un año.

La estación lunar en principio contaría con un módulo de aterrizaje, una tolva, un orbitador y un gran robot móvil de exploración. Todo el sistema funcionará con energía nuclear.

Esta energía será también la fuente de alimentación que permitirá el funcionamiento de los aparatos que mantendrán la comunicación con la tierra.

El proyecto apunta a crear una pequeña base en un primer momento, para luego poder trasladar a astronautas chinos que, una vez allí, facilitarán la ampliación de la base permitiendo poder recibir una cantidad mayor de científicos tanto chinos como de otros países aliados.

Graves acusaciones sobre los planes del régimen chino en la luna

Estados Unidos realizó fuertes acusaciones contra China al afirmar que el régimen comunista tiene claras intenciones de “conquistar” la luna como parte de un “programa espacial militar”.

En agosto de este año, ambas potencias se enredaron en una batalla verbal por el asunto de la “conquista del espacio”, lo que inevitablemente recuerda a la disputa por la carrera en llegar a la luna entre Estados Unidos y la antigua Unión Soviética durante los años de la Guerra Fría.

“Hay una nueva carrera hacia el espacio, esta vez con China”, dijo al periódico alemán Bild el director de la NASA, Bill Nelson

La NASA anunció su próxima visita tripulada a la luna para el año 2025. Pero a diferencia de la misión de la institución estadounidense basada en el conocimiento científico, cada vez surgen más versiones que aseguran que para Beijing predominan las intenciones militares por sobre las del conocimiento. 

“Deberíamos estar muy preocupados de que China esté aterrizando en la luna y afirme: ahora es nuestra y tú quédate fuera”, advirtió Nelson durante la entrevista.

Paralelamente, el funcionario también reveló que los astronautas chinos son frecuentemente entrenados para destruir satélites de otros países y que el aparato de inteligencia del régimen ha robado ideas y tecnología extranjera para sacar ventajas en sus proyectos espaciales.

La órbita terrestre ha dejado de ser un simple espacio de misterio y destinado a la investigación. Durante las últimas décadas cientos de satélites han sido enviados y comprenden un elemento clave del funcionamiento de todos los sistemas tecnológicos del planeta Tierra.

Todo lo que sucede en internet, las comunicaciones telefónicas, los sistemas de seguridad, sistemas financieros y tantas otras cuestiones del normal funcionamiento de nuestra vida diaria dependen de estos satélites que giran alrededor de la Tierra.

Teniendo esto en cuenta es que organizaciones y líderes mundiales han manifestado su preocupación por la falta de normativas que existen en la órbita terrestre y en la luna. La vulnerabilidad allí existente en materia de seguridad, hasta el momento, es enorme.

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha tomado acción al respecto, y publicó el 17 de enero una serie de medidas que definen su “política espacial general”, la cual está destinada a proteger a sus miembros de posibles ataques espaciales, citando amenazas concretas que podrían generar grandes catástrofes.

El documento publicado de forma oficial por los aliados de la OTAN indica que sus principios de defensa colectiva a partir de ahora ya no se limitaran al plano terrestre, los mismos se extenderán también al espacio exterior, en respuesta a una serie de amenazas detectadas que podrían tener un gran impacto en la sociedad.

¿Qué sucedería si el régimen chino, o algún otro país, violara alguna de estas normas?¿Estamos en la antesala de una guerra espacial?

Andrés Vacca –Redacción BLes