Redacción BLes – El director de seguridad de Taiwán fue a Tailandia en julio para reunirse con funcionarios de inteligencia locales, una visita común y corriente, sin embargo, lo que llamó la atención de varios medios locales taiwaneses es que información privada sobre el itinerario del funcionario, incluso cuando pasaba por control de migraciones, fue publicada en internet.

El medio taiwanés Liberty Times publicó que este tipo de filtraciones de datos de un funcionario de inteligencia eran absolutamente anormales y fuera de lo usual. Además, citó información de fuentes oficiales, que señalaban como el supuesto origen de los datos confidenciales filtrados a la empresa china HikVision.

Expertos taiwaneses comentaron que al verse implicada una empresa china, esto podría indicar que fue infiltrada por el partido comunista chino.

El director de seguridad nacional, Chen Mingtong, viajó a Tailandia en julio para realizar varios encuentros con funcionarios de inteligencia. Hace unos días, la información fue expuesta en las redes sociales, como el detalle de una cuenta de la estadía en el hotel, junto con todos los nombres de otros funcionarios taiwaneses que lo acompañaron.

El Liberty Times informó que las imágenes filtradas provienen del sistema del circuito cerrado de cámaras del Aeropuerto Internacional de Bangkok, el cual está a cargo de Hikvision, SKY IC y otros sistemas de vigilancia. Estos circuitos cerrados emplean tecnología de reconocimiento facial con inteligencia artificial, y tienen la capacidad de rastrear a personas en diferentes lugares.

Según informó el medio taiwanés Taiwan News, varios rumores surgieron en las redes sociales que cuestionaban las intenciones detrás del viaje de Chen Mingtong, la máxima autoridad de los servicios de inteligencia de Taiwán.

Estos rumores decían que Chen viajó a Tailandia para hacer turismo a costa del dinero del pueblo de Taiwán. La información sobre su supuesta hora de llegada, los detalles de su alojamiento y su foto tomada en el control de migraciones se publicaron en varias plataformas en línea a principios de este mes, lo que hizo temer que el aparato de seguridad de Taiwán se viera comprometido.

El 12 de septiembre, el principal organismo de seguridad nacional del país insular, el NSB, dijo que todos esos rumores no eran ciertos, sin embargo, no dio más información sobre el viaje del funcionario. En un escueto comunicado publicado en su sitio web, declaró: “las actividades del personal del NSB nunca se han revelado al público; en cuanto a los informes de los medios de que se expuso la visita del director de la oficina a Tailandia, no se harán más comentarios”.

Expertos y analistas taiwaneses han señalado que el modus operandi para exponer las fotos y otros datos del funcionario son un claro e inquietante mensaje al gobierno taiwanés de parte del Partido Comunista Chino. Las primeras fotos fueron publicadas en una cuenta de Twitter, que resultó ser una cuenta falsa. Otras cuentas que participaron en la difusión de las fotos, tenían geolocalizaciones de otros países, y estarían vinculadas con embajadas chinas en el extranjero.

¿Cuál es la empresa de videovigilancia china detrás de las filtraciones?

Una de las empresas implicadas en las supuestas filtraciones es Hikvision, una empresa china de videovigilancia que tiene antecedentes de colaboración estrecha con el Partido Comunista Chino.

Hikvision es una de las compañías más grandes del mundo, fundada en 2001, tuvo un crecimiento acelerado luego del atentado del 11 de septiembre en Estados Unidos. En 2007 comenzó a comercializar sus propias cámaras de video para circuitos cerrados, en la actualidad su oferta es muy amplia, desde software y hardware, a precios mucho más competitivos en el mercado internacional.

La mayoría de los fundadores de la empresa pertenecen a China Electronics Technology Group Corporation, una compañía del estado chino que elabora productos para usos civiles y militares.

Hikvision vende equipos y cámaras de vigilancia a gran parte de los gobiernos de Occidente. Entre los productos demandados se encuentran cámaras para el control de tráfico vial y sistemas completos de reconocimiento facial. En 2021, la empresa vendió servicios por más de 3 billones de dólares a clientes fuera de China.

Una investigación realizada por Top10VPN muestra que las redes de cámaras de vigilancia chinas de Hikvision son más de 4 millones en 191 países.

Estados Unidos es el primer país del mundo con más cámaras Hikvision, seguido de Vietnam. La ciudad de Londres tiene más de 50 mil redes de cámaras de vigilancia. En febrero, Reuters publicó un informe exclusivo que mostraba que 28 de los 32 ayuntamientos londinenses utilizaban tecnologías suministradas por Hikvision.

En el reporte anual de 2020, la compañía afirmaba: “Hikvision ha establecido 19 centros de operaciones en el extranjero, con 66 sucursales a su cargo… prestando servicios a 155 países y regiones”.

En 2019, Estados Unidos puso en la “lista negra” a Hikvision, alegando graves preocupaciones de seguridad nacional por la colaboración de la empresa con el ejército chino. La empresa negó estar vinculada con el Ejército Popular de Liberación, sin embargo, en el informe anual publicado en 2020, Hikvision decía estar bajo el control de China Electronics Technology Group. Esta compañía es una de las más grandes de la industria militar de China y todos los conglomerados industriales militares deben obedecer al Partido Comunista Chino (PCCh).

En este sentido, varios miembros ejecutivos de la empresa forman parte del Partido Comunista Chino. Uno de ellos, Chen Zongnian, es presidente de la junta ejecutiva de Hikvision y también un representante del PCCh dentro de la empresa. Además, todas las operaciones son supervisadas por un comité designado y bajo la orden del PCCh.

China Electronics Technology Group es un conglomerado estatal y Hikvision está bajo su control. CETG es el único conglomerado industrial que produce componentes electrónicos para las fuerzas armadas chinas, incluyendo telecomunicaciones, tecnología para radares, software, sistemas de control y monitoreo.

Por Gabriela Serrentino – BLes.com