Redacción BLesLa película Carta de Masanjia, demuestra que las mercancías producidas en los campos de trabajo forzados en China van a Occidente. Es la historia de Sun Yi, un practicante de la disciplina Falun Gong, que fenece en prisión  y escribió el texto  ante la cercana  muerte  a manos del partido comunista chino.

En su carta, Sun Yi escribió:” Si encuentras esta carta, por favor, hágala llegar a alguna asociación de defensa de los derechos humanos, miles de personas torturadas como yo, se lo agradeceremos”, decía la epístola.

Así, el texto recorre el camino arreglado por los dioses para llegar a manos de Julie en Occidente, dentro del flujo de mercancías de las cadenas globales.

Es tal la interconexión de los campos de trabajo forzados con las empresas occidentales  que el trabajo forzado en China dejó de ser una incógnita a través de otra  historia de un ciudadano taiwanes que había cumplido prisión en una cárcel del Gigante Asiático.

Quién comentó a un medio independiente “La gente de la firma Shanghai Celite Company, irán a la prisión de Chishan para verificar la calidad de los guantes. Si hay algún problema, lo informarán a la prisión y, por supuesto, la prisión castigará a los reclusos”. dijo Li Mingzhe, prisionero político taiwanes.

Mingzhe enfatizó que esta prisión  de la provincia de Hunan, tiene gran participación de mercado a través de los  subcontratistas chinos, Shanghai Celite Company, y  Shanghai Sailit Enterprise, pero que detrás de todo el entramado económico internacional, están las multinacionales, .Maywatch,  Amazon, Home Depot, etc.

 Este hombre, oriundo de Taipei de China, que salió de prisión en abril del 2022, había sido castigado por el régimen chino, tras hallarlo culpable de “subversión del poder estatal”, y en prisión, reveló Mingzhe, “fuí forzado a trabajar como esclavo”, dijo en entrevista a un medio independiente el pasado 10 de noviembre de 2022. 

Según testimonio de Li Mingzhe, la Shanghai Celite Company, mandaba a la prisión tecnólogos clandestinos para verificar la excelencia de los guantes y aseguró que, “si no se cumplía con la calidad del producto, los guardias golpeaban a los reclusos” alegó Li en su entrevista.

Por su parte, Li Qiang, presidente de China Labor Watch, una ONG con sede en Estados Unidos, comentó sobre la relación de la cadena de suministros globales y el trabajo forzado en China.

”El proceso de subcontratación, dice Qiang, está muy oculto por los exportadores, el gobierno chino y la jefatura estatal de prisiones, también por los fabricantes en Estados Unidos quienes ocultan su cadena global de suministros”, reiteró Qiang.

Para el presidente de la China Labor Watch, el concepto fundamental, es. Cadenas Globales de Suministros Opacas, porque no está claro cuánto hay de trabajo forzado en los suministros a empresas estadounidenses, tampoco es posible seguir el trabajo forzado en las prisiones, sobre todo por las amenazas a los reclusos,” lo cierto es que gran parte del mercado global es opaco”, dijo Li.

El precedente que sentó en Estados Unidos la ONG china, Changsha Funeng, ha alcanzado titulares en la prensa mundial, cuando su presidente, Cheng Yuan, prisionero político en Hunan, y su esposa, Shi Minglei, hicieron campaña contra la empresa de herramientas, Milwaukee, para que  dejara de financiar  el trabajo forzado en las prisiones chinas.

El motor de nacional-socialimo

Actualmente China es impactada por  mega- inversiones occidentales y del Sudeste Asiático cada año, también desde los ejes del capital golondrina anidando en sus nichos de mercado, hasta el cuasi-acoso de  las finanzas internacionales que patrullan todo su ecosistema comunista, parten las alianzas más espurias e inmorales con  régimen de terror.

Así funcionó también en Europa después de La Gran Guerra de 1914 a 1918, cuando se impuso en las instituciones financieras alemanas la visión del Plan Dawes. Mecanismo económico diseñado por un excéntrico banquero del JP Morgan.

El Programa Dawes tomó forma luego de  la Conferencia de Londres en 1921, cuando Estados Unidos e Inglaterra propusieron  reducir a la mitad el pago de  reparaciones de guerra por parte de Alemania, cuyo monto total era la espeluznante cifra de 132 mil millones de marcos oro.

Esta reestructuración de deuda permitió un flujo de inversiones estadounidenses e inglesas, y sobre todo, alcanzó a la figura de Hajalmar Schacht, el hombre fuerte del Reichsbank, capaz de conectar las élites financieras anglonorteamericanas y alemanas.

Para ello, Montagu Norman, titular del Banco de Inglaterra, se encargó de empoderar a Schacht, a quién sostenía de igual modo hacía tiempo, Jonh Foster Dulles, un político  en alza en los círculos de poder de Washington.

Entonces, estas instituciones anglonorteamericanas Banco de Inglaterra y Sistema de la Reserva Financiera de Estados Unidos, impulsaron en Alemania  políticas económicas, a líderes industriales, y a bancos financieros entre el periodo de 1919 a 1924.

Lo que totalizó el principio de la “fruta madura” para Europa, descrito brillantemente por el Secretario de Estados de Estados Unidos, Hughes, cuando dijo:”Hay que esperar a que Europa madure para aceptar la propuesta estadounidense. Todo dependía entonces del Plan Dawes. 

Esa fue la visión que impulsó a Rockefeller a financiar gran parte de la campaña electoral del nacional-socialismo a través de la firma alemana. Interessen-Gemeinschaft Farben Industrie, que bajo el control de la Standard Oil aportó el 45%  del capital  electoral nazi en 1930.

O el episodio del trust alemán de las comunicaciones. AEG, y la no menos notoria, Siemens, que respondieron con el 30% del financiamiento electoral  en 1933, bajo la tutela del banco JP Morgan y la  General Electric.

Es destacable el hecho, que para esa época,  Henry Ford,  controlaba el 100% de las acciones de Volkswagen, denominada, “el motor del nacional-socialismo”, y también, gran parte  de la IG Farben, Thyssen, Flick y Wolff, los gigantes del acero, fuertemente dependientes del banco Rockefeller.

Por José Rangel – BLes.com