Redacción  BLes – Treinta y cinco expertos, parlamentarios y testigos de 19 países expondrán la matanza a escala internacional del Partido Comunista chino (PCCh) para vender órganos humanos a través de la sustracción forzada a personas vivas, siendo la mayoría de las víctimas creyentes.

Este evento virtual, que se anuncia como una primicia mundial en materia de ética médica y derechos humanos, invita a expertos y al público en general a debatir esta práctica abusiva desde el punto de vista médico, jurídico, político, de los medios de comunicación, de la sociedad civil y de la elaboración de políticas.

La Cumbre Mundial para Combatir y Prevenir la Sustracción Forzada de Órganos, que se celebrará entre el 17 y el 26 de septiembre, pretende informar y educar a todo el mundo de que la sustracción forzada de órganos es un acto con motivación política. Se dirige a los cristianos clandestinos pacíficos, a los nativos musulmanes uigures, a los budistas tibetanos, a los practicantes de Falun Gong, e incluso a la “ética médica y los derechos humanos básicos”.

“La sustracción forzada de órganos de personas vivas es una vergüenza insondable e incalificable para la humanidad”, afirmó en un comunicado Torsten Treyel, director ejecutivo de Médicos contra la Sustracción Forzada de Órganos, con sede en Washington (EE. UU.). “Nunca antes en la historia un régimen autoritario ha perseguido a personas vivas matándolas con el objetivo de erradicarlas mediante la instalación de una infraestructura de sustracción de órganos impulsada por el lucro, convirtiendo potencialmente a los receptores de órganos en cómplices, ya que su demanda de una cirugía de trasplante podría haber alimentado el abuso de los trasplantes; esto debería preocupar a toda la humanidad”.

Entre las organizaciones no gubernamentales que apoyan esta iniciativa se encuentran CAP Freedom of Conscience (Francia), la Asociación de Taiwán para el Cuidado Internacional de los Trasplantes de Órganos, la Asociación de Corea para los Trasplantes Éticos de Órganos y la Asociación de Investigación sobre Turismo de Trasplantes (Japón).

Al menos 117 organizaciones instaron anteriormente al PCCh a detener inmediatamente la sustracción forzada de órganos.

El Centro para la Democracia en Vietnam (VDC), con sede en Dallas, ayudó recientemente a la Coalición Internacional para Acabar con los Abusos en los Trasplantes en China y a la Fundación en Memoria de las Víctimas del Comunismo a organizar una conferencia gratuita online para debatir la difícil situación de los uigures y de los practicantes de Falun Gong, quienes son las principales víctimas de este oscuro negocio clandestino que impulsa el PCCh.

El organizador de la VDC, David Tran, espera que todo el mundo se de cuenta que la sustracción forzada de órganos no solo afecta a las personas que viven en China continental, sino que todo el mundo puede ser víctima.

“No se trata solo de la sustracción de sus órganos, sino también de la sustracción de su vida”, dijo anteriormente. “Para los demás, nos roba nuestra humanidad y envenena para siempre nuestra capacidad de ser humanos”.

Tran espera que la resistencia a las crueles prácticas médicas del PCCh ayude al mundo a defenderse de la muerte y de la destrucción del comunismo.

“Lo que se necesita ahora es el reconocimiento de que no es solo un problema de Falun Gong o de los uigures, sino de la humanidad”, dijo. “Para detener una catástrofe tan terrible, se requiere nada menos que la actuación de toda la humanidad”.

El abogado británico, Sir Geoffrey Nice, también pronunció un discurso sobre los últimos resultados del Tribunal de China. El letrado procesó con éxito al expresidente serbio Slobodan Milosevic en el Tribunal Penal Internacional de las Naciones Unidas para la antigua Yugoslavia.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) condenó recientemente sustracción forzada de órganos del PCCh por considerarla “extremadamente” alarmante. La organización intergubernamental citó “información creíble” que muestra claramente que personas pacíficas de Falun Gong, uigures, tibetanos, musulmanes y cristianos son sometidos por la fuerza a análisis de sangre, ultrasonidos, rayos X y otras formas de examen médico sin consentimiento.

“La sustracción forzosa de órganos en China parece estar dirigida a minorías étnicas, lingüísticas o religiosas específicas que se encuentran detenidas -a menudo sin explicar los motivos de su detención- o que reciben órdenes de arresto en diferentes lugares”, señaló la ONU en un comunicado. “Estamos profundamente preocupados por los informes sobre el trato discriminatorio de los presos o detenidos en función de su etnia y religión o creencias”.

Cabe aclarar que el nombre correcto para aquellas personas que son detenidas por el PCCh se llaman presos de conciencia. La organización también criticó al PCCh por registrar los resultados de las pruebas en una base de datos de personas vivas para la “asignación de órganos”. Los proveedores de servicios sanitarios estatales utilizan la información para encontrar posibles compradores que pueden pagar hasta un millón de dólares por órgano.

Richard Szabo – BLes.com