El acuerdo entre el PCCh y el Vaticano podría ser la razón por la que el Papa no condena los abusos en China

Redacción BLes– El Papa Francisco reconocido defensor de los oprimidos y quien frecuentemente se pronuncia sobre asuntos sociales e injusticias, fue señalado en un reciente artículo de Foreign Policy por no haber usado su homilía para condenar los abusos cometidos contra los Uigures en la provincia de Xinjiang, abusos que otros grupos religiosos también han estado denunciando hace décadas pero que todavía no han entrado en la agenda del Vaticano.

Cuando hace dos semanas atrás resurgía un video que originalmente fue publicado en octubre de 2019, donde se ven centenares de personas rapadas, con los ojos vendados, esposados y siendo trasladados en trenes, el mundo condenó al régimen chino cuando se supo que estas personas eran Uigures, una minoría musulmana en la región de Xinjiang que es severamente perseguida por su fe.

En septiembre de 2018 se firmó un acuerdo entre Vaticano y las autoridades del gobierno chino que podría ser el motivo por el cual el Papa mantiene el silencio con respecto a la persecución religiosa en China.

El acuerdo le permitiría al Vaticano tener presencia nuevamente en China, luego de que hace 70 años en la era de Mao Zedong, la religión fuera señalada como “el opio de las masas” por los comunistas y finalmente destruida durante la Gran Revolución Cultural, un movimiento político que destruyó templos e iglesias y asesinó a sus dirigentes, quemando las escrituras. 

En base al acuerdo, el régimen chino podrá seleccionar a sus obispos aunque estos no hayan sido oficialmente ordenados. Esto dará lugar a que el PCCh dirija la iglesia en China y que el Vaticano finalmente no tenga la supervisión que desea, como sucede con la NBA en China, según el informe de ESPN.

No obstante, la firma del acuerdo no ha persuadido al PCCh y la persecución religiosa en China sigue siendo desenfrenada.

Bitter Winter, un sitio web dedicado a documentar la libertad religiosa y los derechos humanos en China, publica periódicamente informes sobre la persecución religiosa hacia los cristianos. En el último semestre se reportaron la remoción de cruces en diversas provincias, cierre de iglesias, e incluso las autoridades chinas han reemplazado la imagen de Jesús por la del líder Xi Jinping y Mao Zedong, como reportó The New Indian Express.

Con magnitudes aún más aterradoras, la persecución a los practicantes de Falun Dafa también ha sido sólidamente documentada por el sitio web Minghui.org que ha reportado la sustracción forzada de órganos mientras los practicantes aún están vivos, y un total de 4545 de muertes confirmadas.

Líder judío condena la persecución a musulmanes en China

El Rabino Sacks twitteó: 

“Como ser humano que cree en la santidad de la vida humana, estoy profundamente preocupado por lo que le sucede a la población musulmana uigur en China.”

“Como judío, conociendo nuestra historia, la vista de gente siendo afeitada, alineada, subida a trenes y enviada a campos de concentración es particularmente desgarradora.”

“Que la gente en el siglo XXI sea asesinada, aterrorizada, victimizada, intimidada y despojada de sus libertades por su forma de adorar a Dios es un ultraje moral, un escándalo político y una profanación de la propia fe.”

Cuando incluso líderes judíos han levantado su voz contra de las atrocidades a los Uigures en Xinjiang, el Papa no se ha pronunciado como habitualmente lo haría aún a pesar de que son sus propios fieles los que están sufriendo. Por ello no está claro cuál es el objetivo concreto de que la entidad religiosa más grande del mundo firme un acuerdo con un régimen ateo que persigue abiertamente esa misma religión.

Álvaro Colombres Garmendia-BLes.com