La empresa acumula una deuda superior a los 300.000 millones de dólares. Asimismo, sus acciones cayeron un 11 % en Hong Kong, registrando su peor cifra en seis años. Su posible caída tendría graves consecuencias para la economía china.

La megaempresa inmobiliaria china Evergrande advirtió este martes que podría suspender sus pagos e iniciar un «proceso de reestructuración». Esto debido a que arrastra una deuda de más de 300000 millones de dólares que amenaza su continuidad en el mercado.

El anuncio tuvo un efecto inmediato. Hoy sus acciones en la bolsa de Hong Kong cayeron en más de un 11 %, registrando su nivel más bajo en seis años. Asimismo, decenas de propietarios e inversores protestaron en su sede en Shenzen exigiendo una respuesta de la compañía.

Según la agencia AFP, muchos de ellos habrían pagado por adelantado la construcción de su vivienda, propiedad que ahora arriesgan no tener. «A nuestro jefe se le deben 20 millones de yuanes [3,1 millones de dólares] y a mucha gente aquí se le debe aún más», señaló un obrero de la construcción a este medio. A lo que también agregó: «Estamos realmente muy preocupados. No hay una explicación clara ahora mismo, tienen que pagar el dinero que deben», indicó.

Frente a esto, la inmobiliaria sostuvo en un comunicado que no podría garantizar el cumplimiento de sus obligaciones. Del mismo modo, decretó que Houlihan Lokey y Admiralty Harbour Capital serían sus asesores financieros conjuntos para explorar «todas las opciones viables». Según algunos analistas, esta decisión dejaría entrever los posibles planes de reestructuración de Evergrande.

Por otra parte, la firma argumentó que «las noticias negativas en los medios» han deteriorado continuamente la obtención de liquidez del grupo. Por lo que ha sufrido una enorme presión en su flujo de caja y liquidez.

Malas noticias para China

Evergrande es una de las mayores empresas privadas de China y uno de los líderes internacionales en la industria inmobiliaria. Sus dependencias emplean a 200000 personas, teniendo además indirectamente a su cargo a 3,8 millones de empleos locales. Es por esto que su eventual caída tendría serias repercusiones para la economía china.

Los especialistas temen que el endeudado sector inmobiliario afecte también al rubro bancario y a las inversiones. Mark Williams, economista jefe de Asia en Capital Economics, afirmó que «El colapso de Evergrande sería el mayor desafío que el sistema financiero de China ha sufrido en años».

Por su parte, Pekín tampoco se ha mostrado muy optimista. El régimen chino calificó a la compañía como un «rinoceronte gris», es decir, una empresa con un endeudamiento alarmante y un riesgo financiero sistémico.

Si bien el gigante inmobiliario ha vendido parte de sus acciones y ofrecido numerosos descuentos, los números no han mejorado. En la primera mitad de 2021 reportó un 29% de caída de sus beneficios y durante el último año ha perdido más del 80 % de su valor bursátil. Asimismo, tiene dificultades para vender sus oficinas en Hong Kong, aun con precios a la baja.

Evergrande fue fundada en 1996 por Xu Jiayin, experimentando un rápido crecimiento debido a la ola migratoria hacia las ciudades. En 2009 ingresó a la bolsa de Hong Kong, continuando su monumental ascenso hasta el 2017, cuando el valor de sus acciones alcanzaron su peak.

No obstante, tras su rotundo éxito se escondían importantes falencias. Su extensión hacia otras áreas de servicio (sanitaria, automotriz y deportiva) le acarrearon una exorbitante deuda que hoy amenaza con su desplome definitivo.

María José Olea Álvarez – Panampost.com