Según el jefe de la CIA, Beijing considera la misión de Putin como un fracaso estratégico pero están estudiando la situación y han aprendido las lecciones para prepararse para la invasión, que ocurrirá “certeramente” antes de 2030.

Múltiples reportes de inteligencia coinciden en que la guerra en Ucrania y la respuesta mesurada de Occidente le ha dado una oportunidad histórica a China de avanzar sobre Taiwán, la isla donde se mantiene el gobierno legítimo chino que fue derrocado en 1949 por el golpe de Estado comunista.

El pasado miércoles 20 de julio, el jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Bill Burns, hizo público estos reportes y estimó que China ya no se pregunta si invadirá o no Taiwán, sino que cuándo y cómo lo hará.

En un foro sobre seguridad global en Aspen, el jefe de la CIA habló extensamente sobre la situación de China, y a pesar de que identificó un ataque inminente a Taiwán, aseguró que los dirigentes del Partido Comunista Chino están “inquietos” viendo la guerra en Ucrania, calificándola como “fracaso estratégico” de Vladimir Putin, quien creía poder derrocar el gobierno ucraniano en una semana.

“Esto es una prueba de que no se logran victorias rápidas y decisivas sin poner muchos medios militares. Creo que la lección que los dirigentes y militares chinos están aprendiendo es que es necesario acumular una fuerza abrumadora para ganar”, afirmó Burns.

“Nos parece que la guerra en Ucrania no afecta a la decisión de los líderes chinos si podrían optar por usar la fuerza contra Taiwán en los próximos años, sino la pregunta que se hacen ahora es cuándo y cómo lo harán”, dijo Burns.

En cuanto a plazos, Burns descartó el riesgo de que el dictador Xi Jinping pase a la acción antes de finales de año, pero aseguró que cada año que pasa el ataque se torna más inminente. “Estos riesgos van en aumento, nos parece, cuanto más avanzas en esta década”, dijo.

“Probablemente China va a esperar a que se resuelva el conflicto en Ucrania y analizar cómo Rusia termina parado en el plano mundial después de todo esto”, enfatizó. “Pero una invasión antes de que termine la década es prácticamente una certeza“, concluyó.

Estados Unidos defendió enérgicamente la independencia de Taiwán y reconoció su soberanía desde 1949 hasta 1979, cuando el deplorable presidente Jimmy Carter suscribió a la “Política de Una Sola China”. Pero a pesar de la firma de aquél tratado, Estados Unidos nunca dejó de defender extraoficialmente la independencia, y China nunca se ha animado a atacar por el riesgo de una reacción norteamericana.

Además, desde 2018, con la firma del “Taiwan Travel Act” por parte de Donald Trump, Estados Unidos abrió una embajada consular en la isla y habilitó los viajes oficiales al país. Desde entonces, hasta Joe Biden se ha visto obligado a defender la soberanía taiwanesa públicamente.

Cabe recordar que China nunca renunció al uso de la fuerza para tomar el control de Taiwán. Tras el golpe de Estado comunista en 1949, el por entonces gobierno republicano de China, el Kuomintang, se escapó a la isla de Taiwán, y anunció que desde allí mantendría el reclamo por la soberanía de toda la China continental.

Taiwán es el nombre de la isla. El país, en realidad, mantiene que su nombre es la República de China, y mantiene su postura hace 70 años de ser la verdadera y legítima China, mientras el Partido Comunista usurpa desde entonces al gobierno chino.

El Ministerio de Defensa de Taiwán denunció a principios del mes de julio una nueva incursión de aviones de combate chinos en su zona de seguridad del estrecho. Las Fuerzas Armadas Chinas llevaron a cabo sucesivas incursiones en el espacio aéreo de Taiwán en los últimos meses, burlándose de sus capacidades defensivas. La de mayor envergadura se realizó a mediados de enero, cuando cerca de 40 aviones participaron en una operación sobre la zona de identificación taiwanesa.

Por Nicolas Promanzio – La Derecha Diario.