Redacción BLesVicky Xu, una jóven investigadora y periodista china residente en Australia, conocida por sus denuncias sobre el trato a los musulmanes uigures en Xinjiang, China, ha sido víctima de un verdadero acoso en las redes sociales chinas por agentes que actúan en nombre del Partido Comunista Chino (PCCh) intentando manchar su reputación.

Tal como ocurrió en otras situaciones el PCCh elige de blanco a algún opositor y comienza una campaña virtual de desprestigio en base a mentiras y difamaciones que rápidamente se viralizan en las redes sociales. De esta forma el régimen logra instalar en millones de personas, generalmente ciudadanos chinos, una mala imagen de aquella persona que se atrevió a denunciar al Partido o hablar mal de él. 

Ahora fue el caso de la periodista Vicky Xu, quien durante la semana pasada, se sorprendió al ver que su nombre era tendencia en las redes sociales chinas, con millones de visitas y miles de comentarios negativos hacia ella, reportó el Washington Post.

Xu, fue parte de un equipo que documentó los abusos de los uigures en la región china de Xinjiang el año pasado y aparentemente ese fue el motivo que despertó la ira del PCCh. La avalancha de ataques publicados y vueltos a publicar por los medios de comunicación estatales y blogueros nacionalistas siguió una serie de acusaciones e insultos similares.

La periodista en los mensajes fue acusada de traidora, peón controlada por Occidente y en ocasiones fue referida como un “demonio femenino”.

Las consultas sobre su nombre arrojan miles de resultados, incluidos videos que dicen revelar detalles de su vida amorosa, llamándola “promiscua” e “infestada de drogas”.

En Weibo, la red social más utilizada en China, la gente ha pedido que se localice a su familia y se le ordene que se disculpe por criar a una hija así. Otros dijeron que nunca se debería permitir que Xu regrese a China. “Conoce a un traidor, mata a un traidor”, amenazó otro usuario. 

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“Como alguien que analiza las actividades de propaganda para un trabajo, puedo ver que es claramente un ataque coordinado”, dijo Xu en su defensa. “En este punto, el gobierno chino ha dejado muy claro que si quieres seguir hablando de Xinjiang, el Estado chino no te tratará amablemente”.

Xu, recientemente ha recurrido a Twitter en múltiples ocasiones para esclarecer la situación y exponer los esfuerzos de desinformación en línea del PCCh que recientemente también la censuraron de la red social Weibo dejándola sin posibilidades de defenderse de los ataques allí perpetrados contra su imagen.

Respecto al supuesto video sexual en el que estaría involucrada, Xu dijo el martes en su cuenta de Twitter: “Parece que algunos tienen la idea de que existe un video sexual falso hecho por el gobierno chino. Esto, que yo sepa, es falso. Lo que hicieron fue un video de YouTube que contaba historias ficticias sobre mis (ex novios), y ahora está eliminado”.

En 2019, cuando Xu trabajaba para el New York Times en Sydney, informó sobre un caso relacionado con la detención en un centro de lavado de cerebro de dos uigures. Luego de ese informe sus amigos y familiares en China, comenzaron a ser detenidos, interrogados y acosados por la oficiales del PCCh. 

A pesar de los ataques intimidatorios, los insultos y la campaña de desprestigio, Xu advirtió al régimen comunista chino que continuará luchando y “esquivando” sus amenazas.

 Andrés Vacca– BLes.com