La mayoría de las personas son capaces de aprender la lección después de haber sido estafadas por dinero o engañadas para hacer algo. Sin embargo, cuando se trata de las mentiras perpetuadas por el Partido Comunista Chino (PCCh), a muchos chinos todavía les cuesta entenderlas.

Aunque el PCCh prometió dar tierras a los agricultores y capital a los trabajadores, todo ello resultó ser mentira varios años después de tomar el poder en 1949. El Gran Salto Adelante resultó ser una broma y la Gran Hambruna nunca fue reconocida abiertamente por el PCCh. La campaña contra los derechistas y la Revolución Cultural también resultaron ser incorrectas. Si miramos la historia del PCCh en las últimas décadas, casi todas las grandes campañas fueron declaradas posteriormente manías políticas tóxicas, pero no hasta que los ciudadanos chinos derramaron sangre y lágrimas o incluso perdieron la vida. A pesar de ello, muchos en China apenas aprendieron la lección y siguieron creyendo en las interminables mentiras y engaños del PCCh.

Un ejemplo es la persecución de Falun Gong, un sistema de meditación basado en los principios de “Verdad-Benevolencia-Tolerancia”. Después de que el PCCh comenzara a perseguir a Falun Gong en julio de 1999, inventó muchas mentiras y afirmaciones falsas para difamar la práctica. Al principio, muchos funcionarios no estaban de acuerdo y los ciudadanos de a pie simpatizaban con los practicantes de Falun Gong. Fue en esta circunstancia cuando el PCCh lanzó la notoria propaganda difamatoria de La farsa de auto-inmolación de la plaza Tiananmen, del 23 de enero de 2001, en vísperas del Año Nuevo chino.

Una gran colección de pruebas ha señalado el hecho de que la autoinmolación fue escenificada y que los inmoladores no eran practicantes de Falun Gong como se alega. Han pasado más de dos décadas, y algunos chinos siguen siendo víctimas de la propaganda calumniosa del PCCh de que Falun Gong incitó a la gente a suicidarse.

Pruebas indirectas

Alrededor del 10 de enero de 2001, el director de mi escuela me dijo que el director de nuestra oficina local de educación quería tener una charla conmigo. Era el final del semestre de otoño y casi había terminado de calificar los exámenes finales.

Cuando el principal y yo fuimos a ver al director de la Oficina de Educación, me dijo: “Se acerca el Año Nuevo chino. Por favor, no vayan a Tiananmen a hacer un llamamiento a favor de Falun Gong. El departamento de policía del distrito acaba de llamar diciendo que algunos practicantes se prenderán fuego en la plaza de Tiananmen. Será mejor que no participes en ello…”

Estaba conmocionado y pensé: “Si los practicantes realmente planeaban inmolarse, ¿cómo podrían notificar a la policía con antelación? Además, ¿no detendría la policía esto si se hubiera enterado de antemano? Lo más importante es que Falun Gong prohíbe claramente el asesinato y el suicidio. Quien hace esto no debe ser un practicante”.

Alrededor de dos semanas después, en el cuarto día del Año Nuevo Chino, Focus Report, uno de los programas más populares de la Televisión Central de China (CCTV), emitió un programa en el que se afirmaba que la autoinmolación ocurrida en la víspera del Año Nuevo Chino había sido realizada por practicantes de Falun Gong. Inmediatamente recordé lo que el director de la Oficina de Educación había dicho antes, y sentí que esto debía ser un complot para inculpar a los practicantes.

Volvimos a la escuela después de las vacaciones de invierno. Pronto dimos un gran examen y me asignaron la tarea de supervisar el examen junto con una profesora de inglés, cuyo marido resultaba ser un abogado de renombre y conocía mucha información privilegiada del PCCh. La profesora dijo que sabía que la autoinmolación debía ser un engaño. “El PCCh tiene un sistema de censura muy estricto, y ¿cómo pudo informarse de un incidente de emergencia de este tipo en inglés a través de Xinhua News en todo el mundo en dos horas?”, se preguntó. ‘Debe ser un montaje'”. Me dijo que no me preocupara, ya que nunca creyó que los inmoladores fueran practicantes de Falun Gong, como alegaba el PCCh.

Pruebas directas

NTD, una cadena de televisión con sede en Estados Unidos, produjo el premiado documental False Fire (Falso Fuego) en enero de 2002. Mediante un análisis detallado de los vídeos de propaganda de la estación CCTV, el documental identificó muchas lagunas.

Por ejemplo, uno de los principales inmoladores fue Wang Jindong. El lema que gritó no estaba relacionado con Falun Gong y su posición sentada era la de un soldado militar, no la postura habitual de alguien que hace meditación de Falun Gong. Aunque sus ropas estaban quemadas, lo más inflamable -su pelo y una botella de sprite llena de gasolina colocada entre sus piernas sorprendentemente permanecieron intactos. Aunque un agente de policía llevaba una manta ignífuga, no cubrió a Wang con la manta hasta que el slogan que colgaba se hizo público. Li Yuqiang, que denunció el suceso en el vídeo, fue interrogado posteriormente por los practicantes detenidos durante una sesión de lavado de cerebro en la provincia de Hebei. Li admitió que la botella de sprite se colocó allí después, durante las tomas de maquillaje.

Otra de los inmoladores en el vídeo era Liu Chunling. La cámara lenta del vídeo mostró que el fuego de Liu estaba casi apagado cuando, de repente, un hombre le lanzó un objeto pesado que la derribó en el suelo. A continuación, el objeto se levantó de un tirón mientras un agente de policía armado que se acercaba bloqueaba a Liu mientras ésta caía al suelo. En la parte derecha del vídeo, un hombre con abrigo militar se encontraba en el lugar donde se lanzó el objeto. Aparentemente, Liu fue asesinada por la policía siguiendo un guion escrito por el PCCh.

También había muchas otras lagunas. Por ejemplo, ¿cómo podían aparecer tantos extintores al instante? Además, un paciente en llamas debe tener las heridas abiertas para que circule el aire y evitar la inflamación. Pero en el vídeo propagandístico, la niña, otra inmoladora, estaba fuertemente envuelta en vendas que le cubrían todo el cuerpo. Además, el vídeo la mostraba cantando después de que, al parecer, le acabaran de hacer una traqueotomía.

Chen Meng, productor del vídeo de propaganda, declaró abiertamente en una ocasión en un evento en el extranjero: “Produciré vídeos para quien me dé dinero”.

Durante la quincuagésima tercera sesión en la subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos de la ONU, el 14 de agosto de 2001, el portavoz de Desarrollo Educativo Internacional (por sus siglas en ingles IED) hizo una declaración al respecto. “En nuestra investigación, las únicas muertes han sido a manos de las autoridades chinas; las familias se han roto porque sus miembros han sido asesinados por el régimen; la gente ha sido devastada, no por Falun Gong, sino por la tortura extrema, el encarcelamiento y el tratamiento brutal en hospitales psiquiátricos, los trabajos forzados en campos de trabajo y otras prácticas similares”, escribió en la declaración. “Hemos obtenido un vídeo de ese incidente que, en nuestra opinión, demuestra que este evento fue planeado por el gobierno. Tenemos copias de ese vídeo disponibles para su distribución”.

No ver a través de las mentiras Failure to See Through Lies

A pesar de las pruebas anteriores, muchos chinos siguen creyendo que los inmoladores eran practicantes de Falun Gong y, por lo tanto, albergan odio hacia Falun Gong. Parte de la razón es que no tienen acceso a los hechos debido a la estricta censura del PCCh de cualquier información que considere desfavorable al régimen.

Otra razón es que el constante lavado de cerebro del PCCh también ha hecho que a muchos chinos les resulte más difícil creer en los hechos, incluso cuando se les presentan. Les han lavado mucho el cerebro desde la infancia. Los libros de texto, los medios de comunicación y casi todos los aspectos de su vida están llenos de mentiras del PCCh. Como resultado, tienden a creer lo que el PCCh les dice, incluyendo el incidente de la autoinmolación.

Además, las numerosas campañas políticas también han infundido miedo en el corazón de los chinos y los han “entrenado” para creer en las mentiras y escuchar al Partido; de lo contrario, serían señalados como enemigos del Estado y se convertirían en víctimas de la siguiente campaña política del PCCh.

Por lo tanto, muchos siguen siendo víctimas de las mentiras del PCCh contra Falun Gong, incluyendo la propaganda de autoinmolación.

Agenda oculta del PCCh

El PCCh abraza la lucha de clases, el odio y la brutalidad. Después de afilar sus herramientas en varias campañas políticas en China, su maquinaria de matanza y propaganda está bien engrasada para aplastar casi cualquier cosa que considere una amenaza – excepto Falun Gong. Con la tecnología punta de la censura y la desinformación, ha creado una versión alternativa de la historia y del mundo para el pueblo chino.

Desde la antigüedad, la cultura tradicional china ha hecho hincapié en la armonía del cielo, la tierra y la humanidad. Apreciando la virtud, uno puede mejorar constantemente y beneficiar a la sociedad. Desgraciadamente, el material genético del PCCh es opuesto a todo esto. Sólo se preocupa por su propia supervivencia y crecimiento, mientras deja atrás recursos naturales agotados, contaminación y valores morales degenerados.

La persecución de Falun Gong es un ejemplo de ello. Durante su historia en las últimas décadas, “A lo largo de sus más de 80 años, todo lo que el PCCh ha tocado ha sido manchado con mentiras, guerras, hambrunas, tiranía, masacres y terror”, se señala en Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista. “Las creencias y los principios tradicionales han sido violentamente destruidos. Los conceptos éticos originales y las estructuras sociales han sido desintegrados por la fuerza. La empatía, el amor y la armonía entre las personas se han transformado en lucha y odio”.

Renunciar al PCCh y volver a los valores tradicionales nos devolverá al camino. Esto es cierto para los chinos, pero también para los ciudadanos del resto de los países.

Bi Cheng – Minghui.org