Redacción BLes- Una alianza macabra entre Rusia, el Partido Comunista de China (PCCh) y el régimen sirio sumen en la desesperación a comunidades sirias, condenadas a morir de inanición por el bloqueo al que son sometidas.

Rusia y el régimen chino vetaron un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que habría renovado la prestación de ayuda humanitaria transfronteriza a más de un millón de personas.

“En los últimos meses, Rusia y la República Popular China han abusado repetidamente de su poder de veto en el Consejo para apoyar la estrategia del régimen de Assad de matar de hambre a su propio pueblo”, expresó el secretario de estado estadounidense Mike Pompeo en rueda de prensa del 8 de julio.

Asimismo, Sherine Tadros, la directora de la oficina de Amnistía Internacional en la ONU, se refirió a este hecho en un informe del 7 de julio.

“Es imposible exagerar la importancia de asegurar que los puntos de cruce, que entregan ayuda vital, permanezcan abiertos. Para millones de sirios, es la diferencia entre tener comida para comer y morir de hambre”, clamó la directora Tadros.

“Para los hospitales, se trata de tener suficientes suministros para salvar vidas. Por eso el abuso del poder de veto por parte de Rusia y China es despreciable y peligroso”, señaló contundente Tadros.

Adicionalmente, entre enero y febrero de 2020 las fuerzas totalitarias sirias y  rusas atacaron al menos 18 veces a la población civil, a las instalaciones médicas y escuelas en las provincias de Idlib, Alepo occidental y Hama noroccidental en el noroeste de Siria, obligando a alrededor de un millón de personas a continuar con su interminable huida a lo largo del territorio. 

A finales de diciembre Rusia, con apoyo del régimen chino, sumaba 14 vetos en el Consejo de Seguridad de la ONU desde el comienzo del conflicto de Siria en 2011 para bloquear los envíos de ayuda desde otros países  a millones de civiles sirios, de acuerdo con Reuters. 

De acuerdo con las disposiciones de la ONU, una resolución necesita un mínimo de nueve votos a favor y ningún veto de Rusia, China, Estados Unidos, Gran Bretaña o Francia para ser aprobada.

En esa ocasión, la embajadora de EE. UU., Kelly Craft, declaró al Consejo que estaba en estado de shock, y advirtió que las consecuencias “serán desastrosas”, además de calificar la oposición de Rusia y China como “imprudente, irresponsable y cruel”.

“Eso causaría un rápido aumento del hambre y las enfermedades, lo que provocaría muertes, sufrimientos y nuevos desplazamientos -incluso a través de las fronteras- para una población vulnerable que ya ha sufrido una tragedia indescriptible como resultado de casi nueve años de conflicto”, deploró la subjefa de ayuda de la ONU, Ursula Mueller.

La tragedia en Siria es causada por la represión del presidente sirio Bashar al-Assad contra los manifestantes pro-democracia, sumiendo al país en la guerra civil desde el 2011.

José Hermosa- BLes.com