Según el sitio timeanddate.com, una web sobre recursos para medir el tiempo y las zonas horarias, la tierra duró 1,59 milisegundos menos en girar sobre su propio eje el pasado 29 de junio.

O mejor, el 29 de junio duró 1,59 milisegundos menos que 24 horas, reportó CNN.

Para que te hagas una idea, el parpadeo de un ojo dura 300 milisegundos. Es decir, el tiempo que perdió ese día es el equivalente a poco más de una 300 parte de un parpadeo, solo se puede percibir con instrumentos muy precisos.

La duración de los días en la Tierra se mide por el movimiento de rotación, o lo que tarda el planeta en rotar sobre su propio eje.

Y gracias a los relojes atómicos, podemos medir esos días con una precisión que no podríamos tener de otra manera.

Un día terrestre -o un periodo de rotación- debe tardar en teoría 86.400 segundos, que son los segundos que hay en 1.440 minutos o en 24 horas.

Pero desde el año 2020, las cosas han sido extrañas.

La Tierra de afán

Hasta 2020, el día más “corto” del que se tenía registro había ocurrido el 5 de julio de 2005, con una duración de 1,0516 milisegundos menos que 24 horas.

Pero en 2020, la Tierra reportó los 28 días más cortos que se hayan registrado desde que en los años 60 se comenzaron a usar los relojes atómicos.

El 19 de julio de ese año, el planeta rompió el récord que había establecido en 2005, registrando un día 1,47 milisegundos más corto de lo normal.

El nuevo récord, el del 29 de junio de este año, es de 1,59 milisegundos más corto de lo normal.

Pero es algo que los científicos creen que no es motivo de preocupación.

Fuente: miamidiario.com