Redacción BLes – Varias empresas están invirtiendo muchos millones de dólares en el escalofriante emprendimiento que terminará extrayendo la sangre a los niños, para rejuvenecer a quienes puedan pagar los inhumanos y costosos tratamientos.

En principio los estudios se centran en la gerociencia, una disciplina científica que busca descifrar y combatir los efectos del envejecimiento. Este proceso del organismo es el que desencadena una serie de enfermedades e inflamaciones que termina con la vida, destaca Newsweek el 7 de abril. 

“Los gerocientíficos están tratando de entender cómo estas enfermedades se relacionan con el mayor factor de riesgo de todos: el envejecimiento humano”, escribe Adam Piore. 

Y agrega: “ Su objetivo es piratear el propio proceso de envejecimiento y, de paso, retrasar o evitar la aparición de muchas de las enfermedades más asociadas a la vejez”.

Los experimentos que se toman como referencia permitieron descubrir que inyectar la sangre de ratones jóvenes en ratones mayores, modificaba sustancialmente su química cerebral rejuveneciéndolos. 

Estos estudios fueron realizados por el neurólogo de la Universidad de Stanford, Tony Wyss-Coray, fundador de la empresa Alkahest quien continuó avanzando en el tema. Su empresa fue comprada recientemente por la española Grifols por 146 millones de dólares, según Big League Politics. 

Le recomendamos:

Con base en estos y otros experimentos se están invirtiendo miles de millones de dólares para impulsar emprendimientos que involucran la inyección de células madres de fetos muertos y mutilados, y componentes de la sangre de los jóvenes.  

Es así como la multinacional abortista Planned Parenthood se enriquece desmedidamente vendiendo partes de bebés a distribuidores que gozan de protección judicial. 

“Una vez que esta idea se ponga en marcha y se convierta en la corriente principal, se desarrollará un lucrativo mercado para la sangre de los niños, ya que una sociedad depravada y vanidosa se hace dependiente de su sangre para mantener su vitalidad”, advierte el autor Shane Trejo. 

Por su parte, Piore plantea el inquietante interrogante: ¿Se obligará a los jóvenes pobres a vender su sangre a los ancianos multimillonarios?

No obstante esta explicación científica, la realidad parece ser mucho más macabra y escalofriante, de acuerdo con los relatos del actor, director y productor de cine australiano-estadounidense, Mel Gibson, quien denunció a las élites de Hollywood en el 2018.  

Para Gibson están: “empapadas en la sangre de niños inocentes. La sangre de bebé es tan popular en Hollywood que básicamente opera como una moneda propia”.

Y agregó: “¿Qué quiero decir? Esto no es una especie de abstracción artística. Cosechan la sangre de los niños. Comen su carne. Creen que esto les da fuerza vital. Si el niño estaba sufriendo en cuerpo y psique antes de morir, creen que esto les da fuerza vital extra”.

Al parecer se refiere también al adrenocromo, una sustancia que extraen de la sangre de niños aterradoramente torturados, y que se anuncia comercialmente con precios escandalosos que podrían llegar hasta los mil millones de dólares por galón, solo accesibles a los multimillonarios. 

José Hermosa – BLes.com