Redacción Bles – Cuando una persona fallece, en realidad no todo muere al mismo tiempo. El director de cuidados intensivos de la Escuela de Medicina NYU de Nueva York, el Dr. Sam Parnia, dice que las personas “saben de inmediato que han muerto”, dado que su conciencia sigue funcionando después de que el cuerpo deja de emitir señales de vida.

Esta conclusión es a la que ha llegado el grupo de investigadores dirigidos por el Dr. Parnia, luego de analizar a un grupo de pacientes que sufrieron un paro cardíaco y que técnicamente murieron, pero que luego fueron reanimados poco después de su “muerte”.

El cerebro sigue consciente aún después de la muerte
Imagen ilustrativa

Este grupo de investigadores afirma en el estudio que realizaron en 2014, que los pacientes podían tener conciencia de las conversaciones completas y ver lo que sucedía a su alrededor, así hayan sido declarados “fallecidos”.

Si bien médicamente la hora de la muerte es aquella en el momento que el corazón deja de latir y la sangre deja de fluir al cerebro, ellos encontraron que se produce un impulso de energía en el cerebro cuando una persona muere. Instantes después de la muerte clínica, observaron patrones de actividad del cerebro relacionado con estados de “hiper alerta”.

Lo que sucede en el momento de la muerte es que, por ejemplo, durante un ataque cardíaco una arteria obstruida impide que llegue sangre a una parte del corazón, lo que causa que esa sección muera aunque el corazón siga latiendo. Pero luego, las señales eléctricas que controlan la acción de bombeo se interrumpen y el corazón deja de latir.

El cerebro sigue consciente aún después de la muerte
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En este momento, la persona muere y el córtex cerebral baja su actividad, lo que hace que no se produzcan ondas cerebrales visibles en los monitores, durante alrededor de 20 segundos. Esto da inicio a diversos procesos celulares, en cadena, que resultan en la muerte celular, pero para cuando esto suceda pueden pasar horas, según el Dr. Parnia.

Cuando se realiza una reanimación cardiopulmonar (RCP), “se envía al cerebro aproximadamente un 15 % de la sangre que necesita para funcionar normalmente”, indica el Dr. Parnia y detalla que “lo que desacelera la muerte de las neuronas no es suficiente para que el cerebro funcione completamente, por lo que no se reanudan los reflejos durante un RCP”.

El cerebro sigue consciente aún después de la muerte
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“Si logras reiniciar el corazón, que es lo que la RCP intenta hacer, poco a poco empezarás a hacer que el cerebro vuelva a funcionar. Cuanto más tiempo estés haciendo la RCP, las neuronas continúan muriendo, solo que a un ritmo algo más lento”, explica.

En un estudio realizado en 2013, investigadores de la Universidad de Michigan observaron las señales eléctricas dentro de los cerebros de nueve ratas anestesiadas después de haber sido inducidas a un ataque cardíaco.

Y descubrieron que durante los primeros treinta segundos que siguieron al paro cardíaco todas las ratas exhibían un incremento generalizado y transitorio de actividad altamente sincronizada que tenía todas las características propias de un cerebro muy excitado.

El cerebro sigue consciente aún después de la muerte
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“El estudio sugiere que la reducción de oxígeno, o de oxígeno y glucosa, durante el paro cardíaco puede estimular una actividad cerebral que es característica del procesamiento consciente”, dice Jimo Borjigin, experta en Fisiología y Neurología y coautora del estudio, según la revista Muy Interesante.

Es decir, la muerte solo ha develado un poco de sus misterios, pero tal vez, cuando dicen que algo muere, en realidad puede no ser el fin.

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Temas: Categorías: Ciencia