Redacción BLes– Durante una evaluación de impacto ambiental subterránea en Australia Occidental, los expertos descubrieron el primer milpiés de la historia con más de 1.000 patas.

La nueva especie ha recibido el nombre de Eumillipes Persephone, en honor a Perséfone, la diosa griega del inframundo.

Este primer milpiés auténtico tiene 1.306 patas y fue descubierto a 60 metros de profundidad en una zona minera de la región oriental de Goldfields, en Australia Occidental.

Supera el anterior récord establecido por el Illacme plenipes, que se encuentra en el centro de California y tiene 750 patas.

Esta especie, con patas diminutas y cabeza en forma de cono, tiene un cuerpo largo y filiforme con 330 segmentos. Es ciego y pálido, al igual que otros animales en constante oscuridad.

Los milpiés se diferencian de los ciempiés en que la mayoría de sus segmentos corporales contienen dos pares de patas, mientras que los ciempiés sólo tienen uno.

La Dra. Juanita Rodríguez, experta en insectos del CSIRO y colaboradora de la investigación, cree que la longitud de la nueva especie mutó para facilitar el desplazamiento bajo tierra.

“A mayor longitud, más fuerza para impulsarse”, dijo. Dijo que los más de 300 segmentos corporales del milpiés también le darían una mayor fuerza para moverse en zonas rocosas, como pequeñas grietas.

A profundidades que van de 15 a 60 metros, el equipo descubrió ocho milpiés Eumillipes Persephone en tres perforaciones.

Rodríguez describió el descubrimiento de la nueva especie como sorprendente porque se produjo a tanta profundidad bajo la superficie. Explicó que, aunque algunos milpiés viven en cavernas, muchos otros viven en la superficie y descomponen residuos orgánicos como la hojarasca.

Aunque el Eumillipes Persephone comparte características morfológicas con el anterior poseedor del récord de patas de California, el estudio genético reveló que las dos especies de milpiés están sólo lejanamente relacionadas.

Según Rodríguez, hay más de 2.000 especies de milpiés reconocidas en Australia, y el número real de especies podría alcanzar las 4.000.

Rodríguez y sus colegas del CSIRO también están investigando los compuestos producidos por los milpiés en Australia, informó The Guardian.

“Los estamos probando para ver si tienen el potencial de ser antimicrobianos contra los patógenos que tienen mucha resistencia antimicrobiana”.

Kathy Vittetoe – BLes.com