El régimen comunista difundió videos de Peng Shuai luego de que la opinión pública internacional elevara su preocupación por su desaparición, pero organizaciones como la Asociación de Tenis Femenino temen que la deportista pueda estar actuando bajo coacción

La preocupación internacional por la campeona china de tenis, Peng Shuai, sigue vigente a pesar de los últimos videos que circularon de ella, en los que se le ve cenando con amigos y en un torneo deportivo. La ONU exige investigar la acusación que hizo contra Zhang Gaoli, ex viceprimer ministro chino y miembro de alto rango del Partido Comunista de China (PCCh); mientras que la Asociación de Tenis Femenino (WTA, en inglés) no se fía de las imágenes difundidas por el régimen comunista.

 

Existe la gran incógnita de si la tenista china realmente está a salvo o no, ya que los videos solo han sido difundidos por miembros afines al PCCh. Y además, genera suspicacia que se le ve sonriendo y saludando, como si su denuncia por agresión sexual y su desaparición de las redes sociales chinas desde el 2 de noviembre no tuvieran mayor relevancia.

Hace unos días, el editor jefe del Global Times, medio propiedad del régimen chino, difundió videos de Peng saludando junto a otras personas y firmando autógrafos en un estadio, a propósito de un torneo. Otro video la muestra cenando «con su entrenador y amigos en un restaurante».

Estos intentos por apaciguar las críticas internacionales no son suficientes. La WTA sigue atenta a lo que pudiera haber detrás de la propaganda sobre la tenista. “Si bien es positivo verla, no está claro si es libre y capaz de tomar decisiones y actuar por su cuenta, sin coacción o interferencia externa”, aseveró Steve Simon, presidente de la Asociación.

Videollamada con el Comité Olímpico 

Es bien conocido el nivel de coacción que aplica el régimen chino contra críticos y desertores. Zhao Wei, una estrella china de cine y televisión de 45 años, fue eliminada del internet chino en agosto. Global Times fue uno de los primeros medios en mencionar los «escándalos» de su carrera.

Sin embargo, ella no apareció de nuevo ante la opinión pública. Circularon fotos supuestamente de la actriz en las calles de su ciudad natal Wuhu, en el este de China, a mediados de septiembre, pero según The Wall Street Journal no se pudo verificar la autenticidad de las imágenes.

Una hipótesis que surge a raíz de incidentes como el de Wei y el de la tenista es si China está iniciando una segunda Revolución Cultural, cancelando a quienes contradigan al régimen. El caso de la exnúmero uno del mundo en dobles llamó tanto la atención que el Comité Olímpico Internacional (COI) finalmente logró hacer una videollamada con la tenista china.

«Explicó que se encuentra bien y que vive en su casa de Pekín, pero que le gustaría que se respetara su privacidad en este momento», expresó el COI tras la llamada. En el encuentro intervino el miembro del COI en China, Li Lingwei, y la presidente de la Comisión de Atletas del organismo, Emma Terho. «Seguirá participando en tenis, el deporte que tanto le gusta», agregó el texto

Por su lado, el régimen chino tilda toda la situación como una «exageración». El editor de Global Times volvió a escribir vía Twitter, en un claro intento por calmar las opiniones fuera de su país, ya que la red social está prohibida en aquellas tierras, que: «Sus apariciones de estos días son suficientes para aliviar o eliminar la mayoría de sus preocupaciones», reiteró.

En paralelo, Amnistía Internacional se pronunció. «El COI está entrando en aguas peligrosas. Debería tener mucho cuidado de no participar en ningún encubrimiento de posibles violaciones de derechos humanos», advirtió Alkan Akad, investigador del grupo.

Oriana Rivas – Panampost.com

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