Redacción BLesLos 35 legisladores de países como Estados Unidos, Reino Unido, India y otros que integran la Alianza Interparlamentaria [IPAC] piden a sus respectivos países que sanciones a las personas y empresas que financien el trabajo uigur, esclavizado por el régimen comunista chino. 

“No podemos ignorar el papel que desempeñan los grandes bancos en la financiación de los abusos que tienen lugar en Xinjiang [China]”, declaró Reinhard Bütikofer, diputado alemán de los Verdes en el Parlamento Europeo y copresidente de la IPAC, según South China Morning Post del 26 de enero.  

Y agregó: “Si invierten a sabiendas en empresas que perpetran trabajos forzados y otras violaciones de los derechos humanos, es justo que rindan cuentas”.

Los nombres de esas empresas cómplices de las violaciones de los derechos humanos que inflige el Partido Comunista de China (PCCh), integrarían una lista y se les prohibiría comprar a proveedores estadounidenses.

En este sentido, más de una docena de miembros del Parlamento británico pidieron al gobierno del primer ministro, Boris Johnson, crear esa lista negra de inversionistas.

“Mientras el pueblo uigur sigue sufriendo abusos intolerables a manos del gobierno chino -que un número cada vez mayor de expertos jurídicos independientes consideran que constituyen un genocidio y crímenes contra la humanidad-, no podemos permitir que nuestras empresas financien estas atrocidades”, expresó la diputada laborista en la Cámara de los Lores, Helena Kennedy.

A ella se unió Iain Duncan Smith, miembro conservador de la Cámara de los Comunes, en una carta firmada por los diputados.

También, los diputados británicos votaron en abril de 2021 para declarar que China estaba cometiendo un genocidio contra los uigures. 

Asimismo, el Parlamento francés aprobó una moción en la que se pedía a su gobierno que condenara al PCCh por “crímenes contra la humanidad y genocidio”.

De hecho, el clamor de la nación uigur compuesta por millones de integrantes que sufren en los campos de concentración y trabajos forzados a los que son sometidos por el PCCh, han sido escuchados por varios países. 

Así, Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia han declarado como genocidio las atrocidades a las que son sometidos los miembros de esa etnia, de mayoría musulmana. 

Junto con ellos otras minorías étnicas y grupos religiosos como el de los practicantes de Falun Dafa o Falun Gong también sufren de persecución y amenazas de desaparición. 

Justamente una de las campañas de la IPAC denuncia los amplios vínculos entre las cadenas mundiales de suministro de tecnología de energía solar y el uso generalizado de trabajo forzoso en la Región Autónoma de Xinjiang Uyghur, de acuerdo con su página web. 

Además, informa que unas 90 empresas chinas e internacionales gestionan cadenas de suministro vinculadas a programas de transferencia de mano de obra coercitiva. 

“Esto es muy preocupante para las cadenas de suministro de energía solar a nivel mundial, ya que los fabricantes de la región uigur representan aproximadamente el 45% del suministro mundial de polisilicio de grado solar, material principal para el 95% de los módulos solares”, manifiesta la IPAC.

José Hermosa – BLes.com