Redacción BLes –El 14 de septiembre, una propuesta de los diputados de la Asamblea Popular Nacional de China comenzó a encender la red social Weibo, una de las más grandes de China, sembrando todo tipo de comentarios sarcásticos y de indignación entre los usuarios, alcanzando en pocas horas más de 64 millones de entradas.

Los diputados presentaron en la Quinta Sesión de la XIII Asamblea Popular Nacional la “propuesta para llevar a cabo la erradicación integral de mosquitos”. El proposito es eliminar la malaria y otras enfermedades infecciosas transmitidas por el mosquito.

 Asi respondieron  los internautas:

“¿Por qué crees que tienes la capacidad de eliminar a todos los mosquitos?”

“Siento que esta propuesta es irónica, humor negro”.

“Ridículo”.

“Mejor usa a la fuerza el ácido nucleico (test PCR) para eliminar mosquitos”

Entre los usuarios de Twitter no les fue mejor:

“Estas personas han abandonado incluso la más mínima racionalidad en aras de trepar más alto”

“¡Pobre! La segunda generación más ignorante de la política está a cargo del gobierno ¡Es realmente miserable!”

En un país con las medidas de control y censura más estrictas del mundo, en el que puedes ir a prisión por solo un comentario negativo al gobierno, que los internautas se hayan arriesgado a dar este tipo de opiniones dice mucho sobre la imagen que esta dando el PCCh.

Esto ocurre en medio de un ambiente de extrema tensión por los cierres y bloqueos en distintas ciudades bajo la política de Cero-Covid que el régimen se empecina en aplicar, aun cuando el resto del mundo abandonó este método por ser ineficaz y de un alto costo social y económico.

La soberbia, una característica del comunismo.

No es la primera vez que el PCCh intenta imponer sus ideas y cambiar las leyes de la naturaleza.

Con la llegada de Mao al poder en 1949, el PCCh comenzó a copiar las políticas y métodos utilizados por los soviéticos. Esto incluyo la colectivización de las tierras y una descabellada forma de siembra impulsada por un pseudocientífico llamado Trofim Lysenko.

Lysenko creía que las plantas y las semillas podían ser entrenadas para seguir los principios organizativos socialistas. Su teoría, afirmaba que los cultivos podrían ser entrenados para adaptarse y producir grandes rendimientos casi de la nada. De acuerdo con lo que él llamó “la ley de la vida de las especies”, las semillas no competirán entre sí, sino que cooperarán entre sí de una manera casi consciente, como los humanos.

Esta teoría, que no se ajusta a la ciencia, pero sí a la idea marxista de “moldear” al individuo, ganó el apoyo de los líderes soviéticos y luego de Mao.

En la práctica comenzaron a sembrar las semillas muy juntas, exponiéndolas a diferentes temperaturas. También prohibieron el uso de fertilizantes y pesticidas.

Las consecuencias fueron catastróficas. Hubo récords de pérdidas de cosecha que llevaron a la Ucrania de los años 30’ a lo que se conoció como “Holodomor” o plaga de hambre.

Cerca de 10 millones de personas murieron por falta de comida.

En China, Mao fue aún más lejos. Después de implementar el mismo sistema de siembra que fracasó en la URSS, comenzó la “campaña de las cuatro plagas” cuyo fin era exterminar gorriones, mosquitos, moscas y ratas.

Con la idea de que los gorriones comen demasiado grano, movilizó a la población para eliminarlos. La gente destruyo sus nidos, huevos y polluelos. Formaban grupos y hacían ruido golpeando ollas para no permitir a los pájaros reposar, con lo que morían de agotamiento. Murieron alrededor de 1000 millones de gorriones.

Con el tiempo, el régimen chino comprendió que los gorriones no solo comían granos, semillas y frutas.

Tras la eliminación de los pájaros, una plaga de insectos, particularmente langostas, llegó para diezmar a los cultivos. Sin depredadores que controlen su población, el número de insectos se desbordó, comiendo todo a su paso. Los sembradíos fueron drásticamente afectados y la cosecha de granos se desplomó.

 Ya no hubo que comer. La gente simplemente se desplomaba en las calles y morían de inanición. O peor aún.

Yang Jisheng, quien describe este periodo en su libro “Tombstone”, cuenta:

“Los documentos informan varios miles de casos en los que las personas se comieron a otras personas”.

“Los padres se comieron a sus propios hijos. Los niños se comieron a sus propios padres. Y no podíamos haber imaginado que todavía había grano en los almacenes. En el peor momento, el gobierno seguía exportando cereales”

Esta combinación de políticas absurdas e inhumanas dentro de la campaña del “Gran Salto Adelante” planeada por Mao, mató de hambre a entre 45 y 78 millones de personas. La historia la llama la “Gran Hambruna China” y ocurrió entre 1958 y 1962.

Contra la naturaleza y contra el hombre

El PCCh siempre utilizó medios brutales para imponer lo que ellos consideran “el bien colectivo”.

Deng Xiaoping comenzó en 1979 la campaña de control de natalidad más rigurosa de la historia. Se la denominó “política del hijo único”.

 Se prohibió a las parejas tener más de un hijo, y en caso de quedar embarazada por segunda vez se forzaba a la madre para que aborte al bebe. Solo raras excepciones escaparon a esta regla.

Se utilizó para llevar a cabo esta política abortos forzados, medidas coercitivas y la aplicación de cuantiosas multas.

Cerca de 400 millones de niños fueron asesinados en el vientre de la madre, y a esto se suman las muertes de mujeres producidas durante el aborto.

El régimen comenzó a relajar la política de hijo único en 2016, pero el daño ya estaba hecho.

En 2021 empezó una nueva campaña para revertir la baja en la tasa de natalidad.

La lista de consecuencias negativas en el ámbito económico y social es interminable. Un desfase entre el número de hombres y mujeres, menor mano de obra joven, menor crecimiento económico, aumento del tráfico sexual y secuestro de novias…..

Steven Mosher, presidente del Population Research Institute comento:

“No es casualidad que las mujeres de China tengan la tasa de suicidio más alta del mundo, sin mencionar las tasas más altas de cáncer de mama, todo como consecuencia de haber matado a sus bebés en el útero por un estado despiadadamente empeñado en el control de la población”.

El Partido Comunista promueve una filosofía de lucha que desafía al cielo, la tierra y la naturaleza. Mao Zedong dijo: “luchar con el cielo es un gozo sin fin, luchar con la tierra es un gozo sin fin y luchar con la humanidad es un gozo sin fin”. 

 Pero el pueblo chino desde milenios ha seguido un camino de integración y armonía con el universo, como lo escribió Lao Zi en el libro principal del Taoísmo  “Tao-Te King”

“El hombre sigue a la tierra, la tierra sigue al cielo, el cielo sigue al Tao y el Tao sigue lo que es natural.”

Por Michael Mustapich – BLes.com