Los rumores sobre la salud de Vladimir Putin siguen creciendo en plena guerra de Ucrania. En los últimos meses se ha publicado que el líder ruso padece numerosas enfermedades, aunque el Kremlin siempre ha negado estos hechos.

La última noticia sobre la salud de Putin viene motivada por el extraño movimiento de pies que el presidente de Rusia realizó durante su último encuentro con el presidente de Tayikistán, Emomali Rahmon, según ha publicado el rotativo británico Daily Mail.

Durante el tiempo en el que se captaron imágenes del encuentro, Putin no paró de mover su pie izquierdo hacia arriba y hacia abajo, además de girar su rodilla, lo que llamó incluso la atención de Rahmon.

La enfermedad de Parkinson, un trastorno cerebral que afecta las habilidades motoras, es precisamente una de las dolencias que se le han achacado en los últimos tiempos a Putin. 

Y precisamente una de sus manifestaciones es el denominado síndrome de piernas inquietas, una necesidad incontrolable de mover las extremidades inferiores y los pies.

Las dolencias de Putin. (Carlos Gámez)

También dio motivos para la preocupación el presidente ruso el pasado 9 de mayo en las celebraciones del Día de la Victoria. Durante su discurso, Putin intentó proyectar una imagen de firmeza, pero cuando se dirigió hacia la Tumba del Soldado Desconocido para realizar la ofrenda floral, pareció que estaba caminando muy lentamente, como si estuviese disimulando una especie de cojera. 

Otro momento que llamó la atención ese día fue su imagen con una manta pesada sobre las rodillas mientras que el resto de personalidades se mantenían con el regazo al descubierto. 

Apareció con la cara y el cuello hinchados

Por otra parte, a fines de abril, se difundió la imagen de Putin hablando con el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, en la que parecía hinchado mientras se aferraba con sus manos a la mesa durante toda la reunión.

La cara y el cuello inusualmente hinchados de Putin provocaron que surgieran informaciones de que estaba recibiendo un tratamiento con esteroides debido a un cáncer de próstata. 

El líder ruso se mostró igualmente inestable y torpe en sus movimientos durante una reunión con el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, el 18 de febrero, días antes de la invasión de Ucrania.

Putin pareció tambalearse cuando dio un paso hacia su aliado para saludarlo y pareció débil y frágil al lado del bielorruso.

Fuente: 20minutos.es