Redacción BLes – Finalmente el gobierno de Filipinas otorgó un proyecto aeroportuario de USD 11 mil millones a un consorcio multinacional, que anteriormente había sido concedido a una empresa estatal china.

El 14 de septiembre, el gobierno provincial de Cavite, al sur de Manila, la capital filipina, decidió adjudicar el proyecto de construcción del Aeropuerto Internacional de Sangley Point, (SPIA por sus siglas en inglés) al consorcio del grupo de empresas de Filipina, Corea del Sur y Europa.

El nuevo desarrollo está ideado para aliviar el congestionado aeropuerto internacional en la capital filipina. Y se estima que creará unos 50 mil puestos de trabajo.

En el diseño se contemplan dos pistas con capacidad para 75 millones de pasajeros al año, ampliable a cuatro pistas para manejar hasta 130 millones de pasajeros al año, de acuerdo con la propuesta del consorcio.

Inicialmente, la inversión iba a ser llevada a cabo por el grupo MacroAsia y la estatal China Communications Construction Company Ltd., (CCCC), en 2019. 

Pero el acuerdo se dio por terminado en enero de 2021 después de que el grupo no presentara los documentos posteriores a la calificación, a pesar de que el gobierno de Cavite amplió los plazos cuatro veces, informó Rappler el pasado 15 de septiembre.

Además, EE. UU. impuso sanciones en 2020 a la constructora China Communications Construction Company (CCCC), entre otras 24 estatales chinas, por ayudar al ejército chino a construir y militarizar las islas artificiales condenadas internacionalmente en el Mar de China Meridional.

En este sentido, la influencia del régimen chino podría representar una amenaza para la seguridad nacional. Ya que ambos países se encuentran en conflicto por la disputa de la soberanía de las islas Spratly, en el muy transitado corredor marítimo, del Mar de China Meridional, que el régimen chino pretende dominar por completo. 

Asimismo, el nuevo desarrollo se encuentra enfrente de una antigua base naval estadounidense, que alberga la Flota de Filipinas, el Mando de Instalaciones Navales y el Mando de Sistemas Navales Marítimos.

Además, el proyecto está situado al otro lado de la bahía de Manila, donde se ubica el cuartel general de la marina filipina.

Para el comandante naval retirado de Filipinas, Alexander Pama, permitir la influencia del régimen chino en un área tan sensible como el acceso a la zona más importante del país sería como “una daga en el corazón del país”.

Y agregó: “Históricamente, las bases navales y aéreas se han ubicado allí precisamente por su ubicación estratégica para proteger la capital de la nación”, informó EurAsian Times.

Conflictos entre ambos países

El gobierno de Filipinas todavía está en disputas con el régimen chino sobre territorios en el Mar de China Meridional.

Según Council on Foreign Relations, la zona del Mar de China Meridional está siendo altamente militarizada por el Partido Comunista Chino, (PCCh), lo que genera una alta tensión con los países vecinos.

El PCCh reclama unos 11.000 millones de barriles de petróleo sin explotar y 190 billones de pies cúbicos de gas natural, que se calcula hay en la zona. Lo que ha provocado el enfrentamiento con los reclamantes de Brunei, Indonesia, Malasia, Filipinas, Taiwán y Vietnam. 

Desde la década de los 70´, los países empezaron a reclamar islas y diversas zonas del Mar de China Meridional, como las islas Spratly, que posee ricos recursos naturales y zonas de pesca.

El 16 de noviembre de 2021, dos embarcaciones civiles filipinas que entregaban provisiones al buque BRP Sierra Madre, encallado en el banco de arena Ayungin, fueron bloqueados y atacados con cañones de agua por tres buques guardacostas chinos.

El BRP Sierra Madre, es un buque dilapidado de la Segunda Guerra Mundial, que ahora pertenece a la marina filipina, y sirve como un fuerte de contención, y refugio de pescadores.

El Departamento de Asuntos Exteriores de Filipinas condenó las acciones del régimen chino. Y el 18 de noviembre de 2021, emitió un comunicado que, entre otras cosas, decía:

Estos actos cometidos por los guardacostas chinos son “ilegales”. China no tiene derechos de aplicación de la ley en estas zonas y sus alrededores, declaró el Secretario de Asuntos Exteriores, Teodoro Locsin, Jr.

El gobierno filipino seguirá proporcionando suministros a sus tropas en Ayungin Shoal, continuó Locsin.

Filipinas considera que su zona económica exclusiva es de 200 millas náuticas, por lo que, Ayungin Shoal se encuentra bajo su soberanía a unas 105 millas náuticas del país.

Lo cierto es que el régimen comunista chino en su ambición expansionista ha generado desconfianza y rechazo general con los países vecinos. Su desprecio a los derechos individuales de los ciudadanos chinos es conocido por todos, más aún por los extranjeros. 

Pablo Nutting Rodriguez – BLes.com