Redacción BLes – El pasado 13 de noviembre, durante un partido de la segunda etapa de la Serie Asiática de Rugby Siete en Corea del Sur, el himno nacional chino fue reemplazado por la conocida canción de protesta prodemocracia, “Glory to Hong Kong”, provocando la ira del régimen chino. 

La Federación de Rugby coreana se disculpó con el gobierno hongkonés al día siguiente, y dijo que el incidente fue debido a un error humano y que no tenía motivaciones políticas. También se disculparon con la Federación de Rugby de Asia, y el Partido Comunista Chino (PCCh). 

Por su parte, el gobierno hongkonés expresó su furia responsabilizando a los organizadores del evento, y lanzó una investigación policial en su país.

“El himno nacional es un símbolo de nuestro país. El organizador del torneo tiene el deber de garantizar que el himno nacional reciba el respeto que merece”, declaró un portavoz del gobierno, según Voice of America, el 14 de noviembre.

Y agregó:

“Ya hemos escrito a la Unión de Rugby de Hong Kong la pasada noche exigiendo que se ocupe seriamente de este asunto, que inicie una investigación completa y en profundidad y que presente un informe detallado, y que transmita nuestra firme objeción a Asia Rugby, que es la organizadora de las Series”.

Sumado a esto, el jefe de gobierno de Hong Kong, John Lee, dijo que “la canción que sonó estaba estrechamente relacionada con la violencia y los disturbios de 2019, y con la defensa de la independencia de Hong Kong.” 

Lee, quien sirvió anteriormente como oficial de la policía de la ciudad, juró, en julio de este año, servir al PCCh, en su nuevo cargo. Algunos críticos consideran a esto un movimiento del régimen chino para reforzar su control sobre la ciudad, debido a que la autoridad no fue elegida democráticamente.

No obstante, para muchos usuarios hongkoneses de las redes sociales, el incidente no fue un error, y comentaron, cosas como que “es correcto, “Glory to Hong Kong”, es el himno nacional de Hong Kong.” 

No es la primera vez que se registran incidentes de este tipo en encuentros deportivos internacionales. El pasado 25 de septiembre, aficionados al fútbol de Hong Kong abuchearon el himno nacional de China en un partido amistoso contra Myanmar.

Se trataba del primer encuentro abierto a espectadores, luego de las estrictas medidas sanitarias de cuarentena impuestas por el régimen chino, desde el inicio de la pandemia.

De acuerdo a la ley de seguridad nacional, ser irrespetuosos al himno del PCCh es cometer un delito, y por esta razón, durante el encuentro se vio a la policía filmando a la multitud mientras buscaba a los aficionados que abucheaban. 

Aunque no se informaron de detenciones, el hecho deja de manifiesto la intolerancia a la libertad de expresión que impone el régimen chino en Hong Kong, la ciudad que fue considerada como la más libre y próspera de Asia. 

Sumado a esto, otro evento en 2019, registró episodios similares, cuando durante la clasificación para el mundial de Qatar 2022, miles hongkoneses aficionados abuchearon con fuerza y dieron la espalda cuando sonó el himno nacional chino antes del partido contra Irán.

La canción, “Glory to Hong Kong”, cuyas letras reclaman democracia y libertad en la isla, fue compuesta por un músico local, y cantada por los manifestantes durante las amplias protestas en 2019, en contra del proyecto de ley de extradición.

El origen de las protestas pro democracia en Hong Kong

La ley de extradición pretendía condenar delitos cometidos en Hong Kong, en China continental, dónde los derechos civiles son prácticamente inexistentes, afectando severamente la independencia judicial de la isla autónoma.

Los residentes de la isla gozaron por varias generaciones de cierta libertad y autonomía en su gobierno. Recordemos que Hong Kong fue cedida al PCCh, en 1997, bajo la condición de que se respetara su forma de gobierno y leyes, de ahí la frase “Un país, dos sistemas”.

Pero, el PCCh en su afán de control absoluto ha ido afectando al gobierno local e implementando medidas y leyes que fueron en detrimento de los habitantes locales.

No obstante, la ley de extradición no fue aprobada ese año, sin embargo, el gobierno local ignoró por completo otras cuatro medidas que el pueblo exigía, provocando estallidos sociales.

Las cinco demandas que exigían los ciudadanos eran: retirar el proyecto de ley de extradición; no etiquetar a los manifestantes como “alborotadores”; retirar los cargos contra los manifestantes; iniciar una investigación independiente sobre el comportamiento de la policía; y elecciones libres.

La policía de la ciudad siguió reprimiendo severamente a los manifestantes, incluso el gobierno central del PCCh, envió tropas del Ejército de Liberación Popular, que se disfrazaron de policía local para cometer la brutalidad.

A mediados de 2020, se introdujo la nueva Ley de Seguridad Nacional, la cual trajo más protestas a la ciudad. Bajo esta ley cualquier cosa puede considerarse una amenaza para la “seguridad nacional”.

Las autoridades chinas forzaron la aprobación de la ley pasando por alto el poder legislativo local de Hong Kong, y el texto se mantuvo en secreto para el público y supuestamente incluso para el gobierno de Hong Kong hasta después de su promulgación.

¿Cómo repercutió en la vida de los hongkoneses la ley de seguridad nacional?

El gobierno local, en línea con las directivas del PCCh, impuso en junio de 2020 la aplicación de la “ley de seguridad nacional”, la cual no rinde cuentas a nadie, y fue aprobada sin el consentimiento del gobierno hongkonés en su momento.  

De acuerdo a Amnistía Internacional, la ley es peligrosamente imprecisa y general: en aplicación de sus disposiciones, prácticamente cualquier cosa podría considerarse una amenaza para la “seguridad nacional” y, además, puede aplicarse a cualquier persona en el mundo.

Las nuevas leyes consideran a todos aquellos que se manifiesten en defensa de la democracia y en contra del comunismo, como criminales. El PCCh utiliza estas medidas para perseguir la disidencia política y socavar la libertad de los hongkoneses.

Desde la implementación de las medidas, los hongkoneses se han manifestado pacífica y civilizadamente. Las calles de la ciudad se han visto repletas de millones de ciudadanos que se oponían a estos cambios. Sin embargo, fueron reprimidas violentamente por el régimen chino, permitiendo que el resto del mundo sea testigo de la terrible represión.

Lo que una vez se conocía como “un país dos, sistemas”, está pasando a ser un solo país agobiado por la represión del PCCh.

Pablo Nutting Rodriguez – BLes.com