En su discurso del jueves ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Yair Lapid, Primer Ministro israelí, propuso unilateralmente impulsar la solución de los dos Estados con Palestina.

El Primer Ministro israelí, Yair Lapid, quien ocupa el cargo de manera interina hasta las próximas elecciones en noviembre, dijo en la reunión del jueves de la Asamblea General de las Naciones Unidas que la solución de los “dos Estados” entre Palestina e Israel es “lo correcto” para Israel.

Para muchos su declaración es “regalarle la elección a la derecha”, en palabras del vocero del principal partido opositor, el Likud. Es la primera vez en muchos años que un Primer Ministro israelí en funciones plantea esta postura ante las Naciones Unidas.

“Luego de que Lapid estableciera el primer gobierno israelí-palestino, ahora quiere establecer un estado palestino en la frontera de Kfar Saba, Netanya y el Aeropuerto Ben Gurión, y entregar territorios patrios a nuestros enemigos. Durante años, Netanyahu logró eliminar la cuestión palestina de la agenda mundial, y Lapid volvió a poner en primer plano a Mahmud Abás en menos de un año”, criticó el partido de derecha.

La decisión de Lapid de dar un respaldo unilateral a la solución de los “dos Estados”, uno israelí y otro palestino, marca un rotundo cambio con respecto a la postura del antiguo Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, quien solo estaba dispuesto a aceptar esta opción si los palestinos también lo hacían.

“Un acuerdo con los palestinos, basado en dos estados para dos pueblos, es lo correcto para la seguridad de Israel, para la economía de Israel y para el futuro de nuestros hijos”, declaró en el estrado Lapid.

“A pesar de todos los obstáculos, todavía hoy una gran mayoría de israelíes apoya la visión de la solución de dos Estados”, sentenció Lapid, y agregó que él es uno de ellos.

Cabe recordar que en los Acuerdos de Abraham, Trump y Netanyahu le habían ofrecido crear un Estado Palestino a la Autoridad Palestina, conducida por Mahmud Abás, pero los líderes terroristas rechazaron la oferta.

Agregó que Israel tenía una sola condición para la definitiva creación de un Estado palestino: “Que un futuro estado palestino sea pacífico. Que no se convertirá en otra base terrorista desde la cual amenazar el bienestar y la existencia misma de Israel. Que tendremos la capacidad de proteger la seguridad de todos los ciudadanos de Israel, en todo momento”.

Su pedido de paz llegan en un momento crítico en la política israelí. Las organizaciones terroristas palestinas vienen causando una ola de terror en Israel, mientras las coaliciones en el Parlamento se preparan para las quintas elecciones en cuatro años, el próximo 1ro de noviembre.

Lapid conduce una coalición que perdió recientemente la mayoría, que agrupa partidos de derecha, de izquierda, e incluso árabes, todos unidos con un solo objetivo: evitar que Netanyahu vuelva al poder.

Sin embargo, estas declaraciones parecen haber tenido el efecto contrario. Los partidos de derecha del oficialismo salieron con duras críticas contra Lapid, y Netanyahu velozmente replicó con un fuerte comunicado contra la entrega de tierras a los palestinos.

En un comunicado emitido mientras Lapid todavía pronunciaba su discurso ante la Asamblea, Netanyahu acusó al Primer Ministro de “traer a los palestinos de vuelta a la vanguardia del escenario mundial y poner a Israel directamente en el pozo palestino”.

“Lapid está poniendo a los palestinos al frente del escenario mundial y poniendo a Israel justo en la trampa palestina”, dijo Netnayahu, y agregó que “no permitiremos a Lapid establecer un Estado palestino y devolvernos al desastre de Oslo”, en referencia a los Acuerdos de Oslo de 1953. “Lapid pone en peligro nuestro futuro y nuestra existencia”, sentenció Netanyahu.

Estos acuerdos fueron una serie de pactos alcanzados entre el entonces presidente de la Organización para la Liberación Palestina (OLP), el caudillo terrorista Yaser Arafat, y el Primer Ministro israelí, Isaac Rabin. Finalmente, los acuerdos fueron firmados en el jardín de la Casa Blanca en 1993 bajo la presidencia de Bill Clinton, pero duraron muy poco. Arafat los rompió pocos días después con una serie de ataques terroristas que ordenó en suelo israelí.

En la actualidad, ambas partes critican lo acordado en aquel entonces. Los israelíes culpan a Rabin por haber dado presencia internacional a Palestina, mientras dejaba de lado la lucha contra el terrorismo de Hamás, y señalan que tras los acuerdos se produjo una escalada de violencia con ataques suicidas en diferentes puntos de Israel. Los palestinos, por su parte, acusan que los acuerdos permitieron a los israelíes expandirse en sus territorios y culpan al extremista judío que asesinó a Isaac Rabin de terminar de sepultar un proceso que encontró múltiples dificultades para prosperar.

Por su parte, Betzalel Smotrich, líder de la formación derechista Sionismo Religioso, afirmó que permitir los dos Estados sería “una rendición vergonzosa ante el terrorismo y un intento por dividir el país, regalar territorios y expulsar a miles de judíos de sus hogares”.

Avigdor Lieberman, actual ministro de Finanzas israelí y líder de centroderecha, dijo que “en el contexto de la ola de terrorismo palestino y las escandalosas declaraciones de Abu Mazen en Berlín, toda charla sobre el establecimiento de un Estado palestino equivale a rendirse al terrorismo”, refiriéndose al reciente discurso de Abás en Alemania, en el que acusó erróneamente a Israel de cometer “50 holocaustos” contra su pueblo.

Por su parte, Ayelet Shaked, actual ministra de Interior y líder del partido Hogar Judío, también de derecha, dijo que “esto es solo un truco electoral. Nunca permitiremos la creación de un estado terrorista palestino en el corazón de la Tierra de Israel. Tal estado sería un semillero de extremismo, terror e inestabilidad regional”. Shaked pidió perdón por ser parte de este gobierno y aseguró que permanece en el cargo solamente para no generar una crisis política en Israel a tan poco tiempo de las elecciones.

Por el contrario, estas declaraciones de Lapid se han ganado el aplauso de los partidos centristas y de izquierda de la coalición gobernante. “Solo si nos separamos de los palestinos bajo la fórmula de dos Estados, evitaremos convertir a Israel en un estado binacional”, dijo el ministro de Seguridad Interna, Omer Bar Lev, del laborismo.

También, fueron aplaudidas por el embajador de Estados Unidos en Israel, Tom Nides, quien calificó el discurso de “valiente”. “La coexistencia pacífica es solo un camino a seguir. Como POTUS instó aquí en julio, dos pueblos, con raíces profundas y antiguas en esta tierra, que viven uno al lado del otro en paz y seguridad”, publicó Nides en su cuenta de Twitter.

Estas declaraciones llegan a solo tres meses de que Joe Biden, en julio, durante su visita a Israel, afirmara que la mejor manera de lograr una paz duradera entre palestinos e israelíes es “la solución de dos Estados”.

Con respecto al discurso, Joe Biden no tardó en elogiarlo por su supuesta valentía: “No podría estar más de acuerdo”, publicó en Twitter. Biden en su momento criticó duramente la propuesta de dos Estados de Trump durante los Acuerdos de Abraham, pero ahora parece aplaudir la rendición total de Israel al terrorismo palestino.

Desde Palestina también se produjeron reacciones a las declaraciones de Lapid. Wasel Abu Youssef, alto cargo de la OLP, dijo que las palabras de Lapid “no significan nada”. “Quien quiera una solución de dos Estados debe aplicarla sobre el terreno”, lo que significa que Israel debería detener la expansión de los asentamientos y reconocer a Jerusalén Este como capital del Estado palestino.

Los palestinos rechazaron una y otra vez a lo largo de su historia la solución de los dos Estados. Todos sus dirigentes ratificaron en cada ocasión que pudieron su objetivo: erradicar el Estado de Israel de Medio Oriente.

Con respecto a la situación iraní, Lapid pasó una buena parte de su discurso centrándose en las amenazas de Irán, al que acusa de perseguir armas nucleares. “Si el régimen iraní obtiene un arma nuclear, la usarán”, dijo Lapid, pidiendo al mundo que presente una “amenaza militar creíble”. “Debe quedar claro a Irán que si avanza en su programa nuclear, el mundo no responderá con palabras, sino con fuerza militar”, agregó. Refiriéndose a su país, “tenemos capacidades y no tenemos miedo de usarlas” dijo.

Además, Lapid prometió que Israel se defenderá de cualquier manera posible de las amenazas iraníes. No obstante, recordemos que el gobierno demócrata de Biden ha decidido aflojar la presión sobre Irán y busca una solución diplomática.

También acusó al mundo de silencio frente a los llamados iraníes a la destrucción de Israel. Y agregó, refiriéndose a la ONU, que “este edificio está en silencio”. “¿De qué tienen miedo? ¿Ha habido alguna vez en la historia de la humanidad en el que el silencio haya detenido la violencia?”, cerró.

Por ello, Lapid acusó al mundo de “elegir la opción fácil”. Israel, en cambio, no puede hacer eso, por lo que “hará lo que sea necesario” para evitar que Teherán obtenga un arma nuclear. “No nos quedaremos de brazos cruzados mientras haya quienes intenten matarnos. No otra vez. Nunca más”, concluyó el mandatario.

Fuente: La Derecha Diario