Redacción BLes– Michelle Bachelet, jefa de derechos humanos de las Naciones Unidas, criticó el lunes 13 de septiembre a los gobernantes talibanes de Afganistán. Afirmó que habían incumplido sus promesas en materia de derechos humanos al ordenar que las mujeres permanecieran en casa, prohibir que las adolescentes fueran a la escuela y realizar registros casa por casa en busca de antiguos enemigos.

Afganistán se encontraba en una “fase nueva y peligrosa”, Muchas mujeres, grupos étnicos y comunidades religiosas están preocupados por sus derechos, dijo al Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, informó Reuters.

“De manera importante, y en contradicción con las garantías de que los talibanes defenderían los derechos de las mujeres, durante las últimas tres semanas, las mujeres han sido en cambio progresivamente excluidas de la esfera pública”, dijo Bachelet en su discurso. También se mostró “consternada por la falta de inclusión del llamado gabinete provisional, que no incluye a ninguna mujer y a pocos no pastunes”.

Esta vez, los talibanes habían prometido una administración más inclusiva tras su cruel y opresivo gobierno de 1996 a 2001.

Citó numerosas promesas fallidas de los talibanes, como la amnistía para los antiguos funcionarios y agentes de seguridad relacionados con la anterior administración y la prohibición de los registros domiciliarios.

Bachelet exigió la creación de un sistema de control de los derechos humanos en Afganistán. “Reitero mi llamamiento a este Consejo para que tome medidas audaces y enérgicas, acordes con la gravedad de esta crisis”, dijo.

El mes pasado, el ejército estadounidense y el Departamento de Estado se apresuraron a evacuar a ciudadanos estadounidenses y aliados afganos del aeropuerto de Kabul. Al mismo tiempo, los puestos de control de los talibanes impidieron a muchas personas gozar de libertad y seguridad. Además, los informes sobre el terreno sugieren que los terroristas están asesinando sumariamente a civiles que han ayudado a las fuerzas estadounidenses en el pasado.

Según Ryan Rogers, un sargento de los marines retirado, el intérprete con el que trabajó durante el horrible asalto de 2010 a Marjah, en la provincia de Helmand, está hoy encarcelado en Kabul, sin poder llegar al aeropuerto mientras los combatientes talibanes persiguen y asesinan a antiguos comandos e intérpretes afganos.

“Me dijo ayer que habían colgado a tres comandantes [del Ejército Nacional Afgano] que habían encontrado”, según informó Fox News el jueves 19 de agosto. “Y que cerca del lugar donde se esconde, están yendo casa por casa y que enviaron una transmisión diciendo que tenían planes para la gente que operaba con Estados Unidos”.

Dawn Barlowe – BLes.com