Redacción BLes– El Océano Índico está marcado por una fuerte tensión entre los países que se encuentran haciendo guardia con sus buques de guerra, controlando que nadie, especialmente el régimen chino, dé un paso en falso. Entre ellos se encuentra el Nimitz, un enorme portaviones de la marina estadounidense que estuvo a 100 millas (160 kilómetros) de recibir el impacto de un misil de largo alcance disparado por las fuerzas iraníes. De haber provocado algún impacto real, podría haber sido catastrófico para la paz mundial. 

Misiles de largo alcance disparados por Irán cayeron cerca del portaaviones Nimitz, y a tan solo 20 millas (32 kilómetros) de un barco comercial en el Océano Índico según reportó Fox News, convirtiéndose en la última acción en aumentar la creciente tensión en la zona de conflicto.

Si bien 100 millas están muy por encima del horizonte y no son visibles desde el portaaviones o sus barcos de escolta, los satélites de observación estadounidenses que orbitan en lo alto del espacio rastrearon el lanzamiento del misil desde la República Islámica.

El impacto a 100 millas del portaviones americano, no es lo suficientemente cercano como para imponer sanciones o justificar represalias, pero está al límite de ser considerado una distancia de alto riesgo o amenazante.

La polémica aumenta sobre todo por tratarse de Irán quien lanzó los misiles, un país con el que Estados Unidos ha incrementado considerablemente sus niveles de tensión, al punto que recientemente autoridades iraníes amenazaron con asesinar al presidente Donald Trump.

El régimen iraní reconoció haber disparado misiles este sábado, según medios locales que informaron que “la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica atacó objetivos en las partes norteñas del Océano Índico con misiles balísticos de largo alcance en un ejercicio militar en curso en los desiertos interiores de Irán”. 

Según los informes, los misiles balísticos de largo alcance disparados el sábado por la mañana volaron más de 1.000 millas (1600 kilómetros) hacia la parte norte del Océano Índico.

El lanzamiento de misiles iraníes el sábado, se produce días después del primer aniversario del lanzamiento de misiles balísticos por parte de Irán contra una base en Irak que albergaba a tropas estadounidenses. En aquella oportunidad no hubo muertos, pero más de 100 soldados americanos sufrieron heridas en la cabeza. 

Luego del ataque a la base de Irak, fuerzas estadounidenses mataron al general más poderoso de Irán, Qassem Soleimani, en Bagdad mientras salía del aeropuerto, junto con Abu Mahdi al-Muhandis, líder de las fuerzas de poder de Irán dentro de Irak.

Paralelamente al ataque reciente con misiles, Irán ha comenzado a trabajar en combustible a base de uranio metálico para un reactor de investigación, según anunció el miércoles el organismo de control nuclear de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y lo confirmó Teherán rápidamente. La noticia implica la última ruptura del acuerdo nuclear firmado entre Irán y las seis potencias principales.

Además, a principios de mes trascendió que Irán comenzó a enriquecer uranio hasta en un 20% en una instalación subterránea, provocando una fuerte tensión tanto con los Estados Unidos como con los países de la región que se manifestaron en alerta, teniendo en cuenta que el porcentaje citado supera el permitido y se acerca al necesario para la producción de armas.

El presidente Trump hace años insiste con que Irán no está siendo transparente en su accionar y está incumpliendo con sus compromisos internacionales. De hecho por este motivo Trump decidió retirar a EE. UU. del acuerdo nuclear. 

Las últimas acciones llevadas a cabo por Irán, terminan de darle la razón a Trump y ponen en riesgo su ya tensa relación con los Estados Unidos y los países de la región.

Andrés Vacca – BLes.com