Comenzará a operar a partir del 1 de octubre y será capaz de transportar hasta 10.000 millones de metros cúbicos de gas natural en 2023. Se busca limitar la dependencia del suministro proveniente de Rusia y afianzar las relaciones comerciales dentro de Europa.

El Primer ministro polaco, el derechista Mateusz Morawiecki, en conjunto con el ministro Jonas Gahr Støre de Noruega, anunciaron oficialmente la inauguración de un nuevo gasoducto que conectará ambos países para la provisión de gas natural.

El gasoducto Baltic Pipe comenzará sus operaciones para el transporte de combustible a partir del próximo 1 de octubre, y tendrá la capacidad de transportar hasta 10.000 millones de metros cúbicos de gas natural por año, a partir de 2023. De hecho, la capacidad máxima del gasoducto podría ser alcanzada incluso antes, a partir de noviembre de este año.

La millonaria obra de infraestructura busca afianzar los lazos económicos entre ambos países, moderar costos logísticos y abaratar las tarifas de gas percibidas por los consumidores finales en el mercado minorista.

Para Noruega esta nueva apuesta implica una fuerte revitalización de sus exportaciones, cubriendo el vacío de mercado que dejó Rusia tras el cese del suministro. Por otra parte, el gasoducto Báltico logrará abastecer hasta el 14% de la demanda energética de Polonia, permitiendo así abaratar las tarifas para uso residencial e industrial.

La construcción del gasoducto comenzó en el año 2020, y alcanza una extensión de hasta 900 kilómetros para atravesar Noruega, Dinamarca y Polonia. También se abaratará el suministro hacia otros países de Europa.

Pero tras los últimos acontecimientos a propósito del conflicto entre Rusia y Ucrania, el gasoducto adquirió una importancia estratégica adicional para limitar la dependencia del suministro de gas ruso, ya que este país demostró no ser un oferente estable y confiable para garantizar la provisión.

El Primer Ministro polaco aseguró que la construcción del nuevo gasoducto funciona como un reemplazo eficiente a los gasoductos Nord Stream y Nord Stream 2, que actualmente se encuentran completamente paralizados.

“Hoy estamos entrando en una nueva era, una era de soberanía energética, de libertad energética y de mayor seguridad. Seguridad energética, pero también de seguridad en el sentido más amplio de la palabra”, anunció el ministro Morawiecki.

Fuente: La Derecha Diario