El multimillonario propietario de Tesla y SpaceX, Elon Musk, ha provocado la caída del bitcoin y la subida de acciones de empresas casi extintas. Se rebeló contra los altos impuestos del gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, trasladando su residencia a Austin, Texas, estado con mayores libertades económicas y desafió a la ONU.

El empresario también transgredió los límites de la tecnología y de la economía para adentrarse en la política estadounidense. El ejemplo más reciente es el escándalo por la disputa contra la senadora demócrata Elizabeth Warren y la presentadora de MSNBC, Joy Reid, quienes lo acusan de no pagar impuestos, al tiempo que lo tacharon de «misógino». Las indirectas van y vienen por estos días en Twitter entre la cuenta del empresario y de la funcionaria.

La gestión del presidente Joe Biden también ha recibido críticas del CEO de Tesla, imagen de la portada de la revista Time este año, con un patrimonio neto valorado en 243.000 millones de dólares, según el Índice de multimillonarios de Bloomberg.

El nuevo objetivo del hombre más rico del mundo es crear un «arca de Noé futurista» con animales. Con esto, al parecer, busca salvarlos de una posible extinción y llevarlos a Marte. Un plan ambicioso, aunque no es de extrañarse viniendo de él. Su empresa SpaceX ya incursiona en viaje espaciales. Lo que lleva a preguntarse ¿Qué otra meta quiere alcanzar el empresario? ¿Tantas críticas a la Administración demócrata asoman un coqueteo con la política? No hay certeza, pero el siguiente listado puede ayudar a sacar conclusiones.

Órdenes de confinamiento «fascistas»

«Yo lo llamaría ‘encarcelar por la fuerza a la gente en su casa’ contra todos sus derechos constitucionales», dijo en abril de 2020 contra los confinamientos masivos, llamándolos «fascistas».

«En mi opinión, es violar las libertades de las personas de una manera horrible y equivocada y no por lo que la gente vino a Estados Unidos o construyó este país».

El fundador de Tesla propuso lo que muchos conservadores defensores de individualidad argumentaron desde el inicio de la cuarentena por COVID-19: abrir comercios y empresas con el cuidado y la protección adecuada, en lugar de imponer el «arresto domiciliario de facto».

Eliminar el proyecto de ley de gastos

El plan que se impulsa también incluye un crédito fiscal de hasta 12500 dólares para vehículos eléctricos y subsidios para estaciones de carga. «Desecharía todo ese proyecto de ley, no lo aprobaría. Es mi recomendación», aseveró en una cumbre del diario The Wall Street Journal.

«Innecesario» dijo de forma tangente. Asimismo, agregó que no hay necesidad de apoyo para una ley de carga, por ende, Biden debería deshacerse de dichos subsidios que solo empeorarían el déficit presupuestario de Estados Unidos. La recomendación de Musk se centra en desechar de plano la idea de los subsidios, no solo para la red de vehículos eléctricos, sino también «para el petróleo y la gasolina».

«Hemos gastado demasiado dinero», argumentó respecto a los gastos generalizados en todo el país. Tiene razón. El déficit presupuestario de EE. UU. alcanzó los 2,77 billones de dólares durante el año fiscal 2021, el segundo mayor de la historia del país, según la secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen. Los motivos son costes relacionados con la pandemia como la ampliación de las prestaciones por desempleo, los préstamos de emergencia a las pequeñas empresas y cheques de estímulo.

La disputa contra una senadora demócrata

En esta polémica hay de todo. Las acusaciones de una senadora demócrata, el juicio de una presentadora de un medio supuestamente independiente se suman a reiteradas acusaciones de misoginia.

Tras ser reconocido por su influencia y alcanzar portada de la revista Time, la senadora Elizabeth Warren escribió en Twitter que Elon Musk era «indigno» porque no había pagado suficientes impuestos. Warren y Musk intercambiaron ataques en Twitter, y posteriormente la funcionaria, en el programa de Joy Reid en MSNBC, continuó con sus agresiones.

El empresario le apodó «senadora Karen», un término conocido en EE. UU. para definir a mujeres blancas racistas o ignorantes. De inmediato la presentadora lo acusó de «misógino» y de apropiarse «indebidamente de la lengua vernácula negra». «Elon Musk es lo peor». Y como el empresario no se queda callado, la señaló de «cabildera». Una firme declaración contra las ideas de los demócratas, sobre todo del bando más izquierdista que insiste con imponer mayores impuestos a los ricos.

Rechazo a los altos impuestos en California

Esta noticia fue bastante difundida. Musk decidió mudar la sede de Tesla fuera de California por los altos impuestos y estrictas regulaciones ordenadas desde la gobernación de Gavin Newsom. Tesla no ha sido la única compañía en trasladar su sede. Desde 2018 hasta 2021 el Área de la Bahía representó cinco de los 10 condados de California que vieron la mayoría de las salidas de empresas según un estudio del Hoover Institution de la Universidad de Stanford.

Estas son cuatro razones, pero hay más declaraciones de Elon Musk que dan cuenta de su oposición a políticas que pretende instaurar el bando demócrata y aquellos con ideas como mayores impuestos a los ricos, preceptos alejados de que empresas privadas son músculo indispensable en las economías independientes. La respuesta a David Beasley, director del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, quien exigió a Musk 6000 millones de dólares para paliar el hambre en el mundo es otro de los ejemplos.

Musk respondió citando al medio británico Express que reseñó en 2015 cómo niños en la República Centroafricana eran obligados a dar placer sexual a integrantes de la fuerza de paz de la ONU a cambio de comida.

Fuente: Panam Post.