El sujeto de 40 años, que trabaja para Greenpeace, se había dado un chapuzón en una piscina ubicada en Auckland y al llegar a casa tenía la sensación de que su oído estaba tapado.

NUEVA ZELANDA.-Zane Wedding, un hombre originario de Nueva Zelanda, fue a nadar la primera semana de 2022, pero esto le costaría una de las experiencias más desagradables de su vida.

El sujeto de 40 años, que trabaja para Greenpeace, se había dado un chapuzón en una piscina ubicada en Auckland y al llegar a casa tenía la sensación de que su oído estaba tapado.

“Utilicé algunas gotas para destaparlo y me quedé dormido en el sofá más tarde esa noche”, dijo en una entrevista para CNN.

Pensaron que era solo agua

Sin embargo, al despertar su oído todavía estaba bloqueado, por lo que decidió ir directamente al médico, pero este último pensó que también era simplemente agua y le sugirió que utilizara una pistola secadora para evaporar el líquido.

“Salí del médico sin ningún alivio. Pasé la mayor parte del fin de semana acostado de lado. Cuando tenía que caminar, me mareaba instantáneamente. Cuando me acostaba, podía escuchar el agua moviéndose alrededor de mi tímpano”, agregó.

Pero la noche del domingo 9 de enero, el movimiento se detuvo repentinamente, aunque el oído seguía bloqueado, por lo que Wedding agendó una cita para ver a un otorrinolaringólogo el lunes.

Tenía una cucaracha muerta

Y fue entonces que el otorrinolaringólogo, tan pronto como vio la oreja de Wedding, se percató que tenía un insecto en el oído.

Posteriormente, el médico extrajo una cucaracha muerta en un procedimiento que duró menos de cinco minutos.

“Una vez que supe que era un insecto, todo encajó. Por eso el agua se movía incluso cuando yo estaba quieto. Era una cucaracha moviéndose en mi cabeza”, sentenció el neozelandés.

Fuente: Elimparcial.com