Se investiga que Petro Poroshenko ayudó a organizaciones terroristas a vender 54 millones de dólares en carbón al Estado. Enfrenta hasta 15 años de prisión si es declarado culpable, según funcionarios del gobierno.

La Oficina de Investigaciones del Estado de Ucrania acusó al ex presidente del país, Petro Poroshenko, de liderar un plan criminal para usar dinero público para financiar a los grupos terroristas separatistas respaldados por Rusia en el este del país.

El ex mandatario, ahora diputado y líder de la oposición, fue ubicado en el gobierno de Ucrania en 2014 por Estados Unidos tras la crisis de soberanía cuando Rusia anexó la península de Crimea, un histórico territorio ucraniano. El presidente en aquél entonces era el pro-Putin Viktor Yanukovych, y Estados Unidos hizo un fuerte lobby para que sea destituido en el Parlamento y que en su lugar asuma Poroshenko.

Poroshenko fue todo su mandato un delfín político de Barack Obama y de Joe Biden, quien en ese entonces oficiaba de vicepresidente y tenía a su cargo la política de Casa Blanca en el este de Europa.

Biden viajó en múltiples ocasiones a Ucrania durante el mandato de Poroshenko, y él mismo contó que le decía qué ministros poner o sacar a medida que los interesas de Estados Unidos en el país iban cambiando. También abrió múltiples negocios en Ucrania, ubicando a su hijo Hunter Biden en la dirección de la empresa de gas ucraniana Burisma Holdings, a pesar de tener cero experiencia en el sector.

El actual presidente, Volodímir Zelenski, quien llegó al poder como un antisistema que rompió este “bipartidismo” entre fuerzas políticas apoyadas por Rusia o Estados Unidos, lanzó una investigación sobre Poroshenko luego de que saliera a la luz que utilizó dinero del Estado para ayudar a organizaciones terroristas a vender carbón por valor de 1.500 millones de hryvnia, unos 54 millones de dólares.

Poroshenko es ahora el cuarto sospechoso en un creciente escándalo de corrupción, traición al Estado y colaboración con el terrorismo armado, que también incluye al legislador pro-Putin Viktor Medvedchuk, el ex ministro de energía Vladimir Demchishin y el empresario Sergei Kuzyara. Todos se enfrentan hasta 15 años de prisión si son declarados culpables.

Este caso también revela que Poroshenko, a pesar de haber sido ubicado en el poder por Estados Unidos, cooperaba con los movimientos separatistas pro-rusos. No se sabe si por pedido de Obama y Biden, o si también los traicionó a éstos para promover sus propios negocios ilícitos.

Fuente: Derechadiario.com.ar