Redacción BLesEl Papa Francisco en una misa el pasado 11 de abril dijo que compartir la propiedad de uno, un acto de misericordia no es comunismo sino cristianismo puro, erróneamente haciéndole pensar a sus fieles que el comunismo se trata de compartir.

“Y eso es lo que hicieron los discípulos: al recibir la misericordia, se volvieron a su vez misericordiosos. Lo vemos en la primera lectura. Los Hechos de los Apóstoles relatan que “nadie reclamaba la propiedad privada de ningún bien, sino que todo lo que poseían lo tenían en común” (4,32). Esto no es comunismo, sino cristianismo puro”, dijo el Papa Francisco.

Pero existe un gran problema: el comunismo no se trata de compartir, sino de un estado autoritario que le quita a la gente su propiedad privada a la fuerza, o en el socialismo que vemos más ampliamente practicado en el mundo, a través de leyes.

Eventualmente el gobierno es dueño de todos los recursos y mantiene de esclavos a la población, y por encima de todo, la elite comunista se enriquece desproporcionadamente mientras la gente empobrece.

Pero quizás el Papa no está confundido.

En 2013, el difunto Rush Limbaugh, famoso presentador de radio conservador, criticó al pontífice por sus comentarios que criticaban al capitalismo:

El Papa dijo: “… algunos siguen defendiendo las teorías del goteo que suponen que el crecimiento económico, fomentado por un mercado libre, logrará inevitablemente una mayor justicia e inclusión en el mundo. Esta opinión, que nunca ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes ejercen el poder económico y en el funcionamiento sacralizado del sistema económico imperante”.

Rush disparó contra la autoridad católica: “Si no fuera por el capitalismo no sé dónde estaría la Iglesia católica… El Papa ha ido más allá del catolicismo aquí… Esto es simplemente marxismo puro saliendo de la boca del Papa”.

Pero el Papa aclaró que “La ideología marxista está equivocada. Pero he conocido a muchos marxistas en mi vida que son buenas personas, así que no me siento ofendido”.

El mayor problema con las declaraciones del Papa es que el marxismo la ideología que dio vida al comunismo, es en su origen y propósito la antítesis de la religión.

Los regímenes comunistas y los líderes marxistas han buscado con medios violentos erradicar la fe en Dios. China, Corea del Norte, la Unión Soviética, Camboya… la lista de los movimientos comunistas que asesinaron a la gente por su fe es larga.

Es incorrecto y preocupante ver que el líder de la iglesia católica, una de las principales y más numerosas del mundo, guíe a los fieles a pensar que el comunismo es compartir, tener misericordia por los pobres o por los que menos tienen.

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La base de la ideología comunista es el ateísmo, la creencia de que el hombre puede crear un ‘paraíso en la tierra’, la ‘lucha de clases’, la lucha del hombre contra el hombre, y ninguna de sus propuestas implica tener compasión por los demás.

En una entrevista al Papa publicada por un medio católico, Francisco tampoco tuvo problemas en promover las ideas progresistas-socialistas como la ‘asistencia médica para todos’ y erradicar la pobreza con un ‘nuevo orden mundial’, una idea aterradora de que el mundo entero sea dominado por una elite global que dictaría la vida de toda la humanidad, quitándole el regalo más preciado de Dios a los humanos: el libre albedrío.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com