Tras la investigación periodística que reveló encuentros secretos por la noche entre el máximo mandatario peruano y empresarios en su domicilio particular, se le inició una causa, en la que también se lo denunció por tráfico de influencias.

El procurador general del Estado, Daniel Soria, denunció este viernes al presidente de Perú, el comunista Pedro Castillo, ante la Fiscal General de la Nación por los presuntos delitos de patrocinio ilegal y tráfico de influencias.

La denuncia se basa en las reuniones secretas que la empresaria Karelim López sostuvo con Castillo en su domicilio particular para que favoreciese al consorcio de empresas que ella representaba en la licitación de un puente, según informó la Procuraduría General del Estado en un comunicado.

Al menos uno de esos aparentes encuentros se produjo fuera del Palacio de Gobierno de Lima para que no quedase registro oficial, como demostró un reportaje periodístico del programa Cuarto Poder que captó a López y Castillo entrando al mismo tiempo al departamento del ahora presidente en el distrito limeño de Breña.

Pocos días después de ese encuentro, el consorcio Puente Tarata III que ella representaba ganó la licitación con un contrato de 232,5 millones de soles (57,6 millones de dólares) gracias a una oferta 27 céntimos de sol (0,06 dólares) más baja que la siguiente mejor calificada.

Este consorcio se adjudicó así la obra pese a que el presidente del comité de selección, Miguel Espinoza, había advertido que no había presentado facturaciones de obras similares realizadas en el pasado, uno de los requisitos marcados en las bases del concurso público.

Tráfico de Influencias

El denunciante Soria señaló que existen sospechas de que el presidente peruano “también se encontraría inmerso en la conducta de tráfico de influencias” que investiga el Segundo Despacho de la Segunda Fiscalía Provincial Corporativa de Lima.

En ese caso está investigado el exsecretario general de Palacio de Gobierno, Bruno Pacheco, por las presuntas presiones ejercidas a los comandantes generales del Ejército y la Fuerza Aérea para ascender a militares allegados al presidente, a pesar de que por orden castrense deberían haber asumido otras personas.

La Fiscalía allanó las casas de Pacheco y López, para buscar mensajes, documentación o cualquier otro tipo de evidencia que podría poner luz en este caso. También se allanó el despacho de Pacheco, donde se le encontraron 20.000 dólares en efectivo guardados en su baño personal de Palacio de Gobierno.

Pacheco atribuyó este dinero a ahorros personales, aunque no pudo explicar de dónde se habían originado previamente ni por qué los tenía en el baño de su oficina y no en un banco o en la caja fuerte de su casa.

Fuente: Derechadiario.com.ar