La coalición opositora ahora llamada “Plataforma Unitaria” anunció este martes que concurrirá a las elecciones regionales convocadas por el régimen para el 21 de noviembre

“Tanto nadar para morir en la orilla”, reza el refrán popular que mejor describe en estos momentos a la oposición venezolana, que luego de conseguir el respaldo de más de 60 países a un Gobierno interino que prometía el cese de la usurpación de Nicolás Maduro en el poder, terminó negociando con el “usurpador” para anunciar este martes que participará en las elecciones regionales convocadas por el régimen.

«Anunciamos a la comunidad nacional e internacional nuestra participación en el proceso de regionales y municipales del 21 de noviembre de 2021, con la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD)», reza un comunicado de la “Plataforma Unitaria”.

Se trata del nuevo nombre que adquiere la coalición opositora tras haberse considerado como un Gobierno interino desde febrero de 2019, cuando Juan Guaidó, en calidad de presidente de la Asamblea Nacional, se juramentó como presidente encargado de la República, invocando un vacío de poder en el Ejecutivo tras el desconocimiento por parte de la oposición y gran parte de la comunidad internacional a las elecciones fraudulentas en las que Maduro se declaró reelecto.

La lápida ya está puesta

En una reciente entrevista que la coordinadora nacional del partido Vente Venezuela, María Corina Machado, concedió a PanAm Post advirtió que participar en las elecciones regionales del régimen sería «ponerle la lápida al Gobierno interino». Hoy es una realidad. Con el anuncio que hicieron los partidos de oposición de concurrir a estos comicios muere por completo el interinato, cuya desaparición ya se había oficializado el pasado 14 de agosto cuando los representantes de Guaidó en la mesa de negociaciones en México firmaron un memorando de entendimiento en el que renunciaron a la condición de Gobierno interino al aceptar ser catalogados únicamente como la “Plataforma Unitaria de Venezuela”, mientras reconocían a la otra parte como el “Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela”.

Adicionalmente, se incluyó en la agenda el “levantamiento de las sanciones”, así como la “restauración de derechos a activos”. Es decir, en este punto se contempló dar marcha atrás tanto a las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea, entre otros, impulsadas por Juan Guaidó con el apoyo de la comunidad internacional que aglutinó en 2019, así como devolver al régimen la administración de activos de la nación en el extranjero, entre los que entrarían la petrolera Citgo en Estados Unidos y el oro depositado en el Banco de Inglaterra.

El pacto de cohabitación

El comunicado de este martes fue leído por Marianela Anzola, militante del partido Un Nuevo Tiempo (UNT), quien estuvo acompañada por Henry Ramos Allup, de Acción Democrática (AD) y Tomás Guanipa, de Primero Justicia (PJ), quien representa los intereses de Henrique Capriles.

Todo estaba en la agenda de cohabitación entre el régimen de Nicolás Maduro y la ahora “Plataforma Unitaria” de Juan Guaidó, pues desde el pasado 29 de junio el Consejo Nacional Electoral (CNE) habilitó la tarjeta de la MUD, que había estado inhabilitada desde 2018, tras la abstención masiva en los comicios del 20 de mayo de ese año en el que no participaron candidatos de la coalición y tan solo el exchavista Henri Falcón y el pastor Javier Bertucci hicieron comparsa a la reelección de Maduro.

Vale recordar que la oposición tampoco participó en las elecciones legislativas del pasado mes de diciembre y en su lugar, Guaidó convocó a una consulta popular para rechazar estos comicios fraudulentos. Hoy, todo vuelve al mismo punto en el que estaba la oposición antes de febrero de 2019, cuando Juan Guaidó se juramentó como presiente interino.

José Gregorio Martínez – Panampost.com

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